El pequeño congresista… pobriño

nueva políticaCharlotada, astracanada, feminismo mal entendido, postureo, la única madre de España, performance, exhibicionismo infantil, dejad que los niños se acerquen a mí, gilipollez… la verdad es que no sé exactamente cómo definir el comportamiento de una madre diputada utilizando a su bebé como reclamo político, exponiéndole a los focos y a las chuflas de la opinión pública.

Porque, ¿realmente pretendía otra cosa? ¿o es que nos quiere hacer creer que siempre acudirá al Congreso a amamantar a su bebé porque no tiene otra forma de conciliar su vida familiar y personal con la profesional y pública? No tengo dudas sobre que el pequeño no volverá a aparecer por el Congreso, cosa que espero y deseo, lo que será la evidencia de la utilización política del ya conocido como ‘el pequeño congresista’… pobriño.

Si ésta son las formas de lo que absurdamente se llama ‘la nueva política’ y si estos prendas son los encargados de liderar la regeneración democrática, estoy convencido de que Platón está revolviéndose en su tumba.

Viendo como ha comenzado, no tengo ninguna duda de que esta legislatura nos va a dar momentos de gloria que pasarán a forma parte destacada de la sección #nostomandecoña.

¿Estos dos nos van a sacar del lío?

rajoy y sánchezNi al mejor guionista de películas de supense se le hubiese ocurrido en sus mejores sueños un guión para un película comparable al resultado que nos dejaron las urnas el 20-D. Intriga, misterio, emoción, rencillas, traiciones, moribundos… Y mientras unos quieren que todo siga igual para que nadie cambie, otros pretenden tomar el cielo por asalto justos de efectivos.

Al final, la salida de este embrollo la tienen un indecente y un ruin, mequino y miserable. Perdón, para no meterme en ningún jaleíto, recuerdo que esas perlas no son de mi cosecha, sino que son las lindezas que se dedicaron en directo a la cara nuestros dos protagonistas ante más de nueve millones de testigos.

Pero nada como la política para hacer extraños compañeros de cama, porque ya sabemos que en ocasiones como ésta nuestro políticos se mantienen fieles al dicho de perro no come carne de perro, o al más castizo entre bomberos no nos pisamos la manguera.

 

 

Rajoy haciendo el hamster

¿Y qué necesidad había de tuitear esto? Me parece muy bien – y muy saludable – que el presidente del Gobierno comience el día haciendo ejercicio. Ya lo hemos visto caminando en Dakar y chapoteando en el río Umia, ¿pero qué aporta realmente ver a Rajoy luciendo canillas en Twitter?

rajoy

Este post está ilustrado con una captura del tuit publicado desde su cuenta @marianorajoy, en el que se puede ver el GIF de 12 segundos de duración en el que el presidente camina por la cinta como si fuese un hamster por la rueda de su jaula. Además está acompañado del texto ‘Seguimos avanzando’, cuando lo cierto es que por mucha zapatilla que gastes subido a ese artilugio jamás llegarás a ningún sitio… que parece que no estoy diciendo nada y alguno interpretará que lo estoy diciendo todo.

No sé, la verdad es que no acabo de ver esta moda de los candidatos compitiendo para ver quien es más chupi y más supercolegui como si fuesen la versión política de Leticia Sabater.

 

El postureo de los candidatos

IMG_20151128_211746En mi post titulado Colleja a Kant llegué a la conclusion de que esta última semana habíamos asistido a un apasionante debate político-chufletero… y eso que todavía no se había producido la sonrojante actuación musical de Pablo Iglesias ante María Teresa Campos. El postureo de nuestros políticos no tiene límites y todo lo que hacen es poco natural, todo rezuma impostura. Al rollito que se tiró ayer el líder podemita no le fató ningún detalle: rasgueo de guitarrita y canturreo de la nana que le cantaban cuando era pequeño con un toque de reinvindicación social, todo ello en un programa con un perfil de audiencia blandito y con una de las grandes matronas de la televisión poniendo ojitos golosos… de vergüenza ajena.

Después de la semanita que nos han dado nuestros presidenciables, los más osados han propuesto que las televisiones organicen conjuntamente, y en horario de máxima audiencia, un programa que podría llamarse Gran candidato, al más puro estilo del Gran Hermano, en el que todos mostrasen sus miserias. Pero puestos a proponer, creo que sería mucho más interesante que los candidatos se prestasen a sentarse ante el polígrafo de Sálvame Deluxe o, casi mejor, un Adán y Eva con la participación de representantes (y representantas) de todos los partidos políticos.

Si durante estos días, antes de inicarse oficilamente la campaña electoral, han sido capaces de hacer el mamarracho sin ningún pudor, ¿qué no harán por mendigar un voto cuando sientan el vértigo de las urnas? ¡Miedito tengo!

 

Colleja a Kant

rajoy en cope

Todavía no ha comenzado la campaña electoral – por favor, intentad leerlo sin reíros «todavía no ha comenzado la campaña electoral» – y ya tenemos a nuestros políticos hasta en la sopa. Desde luego se podría decir que España es un país que vive en permanente campaña electoral, y que en el tiempo libre que tienen entre ir a un mitín, a un programa de televisión, a radiar un partido de fútbol o a debatir con tertulianos, algunos de nuestros políticos intentan gobernar mientras otros hacen oposición.

El debate político de esta semana se resume en que el presidente del gobierno, mientras le da una colleja a su hijo, opina que Bale es más peligroso que Pablo Iglesias; en que Pedro Sánchez hace unos zumitos muy ricos mientras sonríe como si estuviese protagonizando un anuncio de dentífricos; y que Albert Rivera y Pablo Iglesias conocen a Kant de oídas, como la mayoría de los ciudadanos. Perdón, me refiero a la mayoría de ciudadanos ‘no tertulianos’, porque los tertulianos sí que se han leído las obras completas de Kant. Y ya no digamos los tuiteros, que además se las han leído… pero en alemán.

Pues mi resumen de estos días de apasionante debate político-chufletero es que todos tienen mucho de Kant… pero de KANT-AMAÑAS.