Pedro Sánchez y el ‘rollito musiquita’

sánchez_musicaEsta campaña electoral que finaliza hoy nos ha ido dejando un montón de perlas por el camino: candidatos balilando, cocinando, debatiendo entre dos o entre tres con sustituta, jugando al billar y al futbolín, tuiteando, cantándole a María Teresa Campos… ha sido un no parar, aunque esta modernidad no nos ha librado, por ejemplo, de las demenciales campañas de buzoneo.

Nuestros políticos también han besado niños, ha abrazado hasta a las farolas, han pronunciado discursos imposibles, han prometido, han negado, han dicho una cosa y la contraria sin el más mínimo pudor y  han estado ‘al pie de la calle’ antes de volver a encerrarse a partir del lunes en sus despachos oficiales.

Pero, sin duda, el candidato socialista Pedro Sánchez nos ha dejado una de las imágenes de la campaña: sentarse de colegueo al lado de un músico callejero, para dar palmas y mover la cabecita con cara de buen rollito. Vamos, que si en ese momento se presenta Zapatero, el improvisado trío podría habernos deleitado con la versión acústica de ‘Un velero llamado libertad’ de José Luis Perales… ¡nai naná!…

El cuadro era perfecto… hasta que se vió que la guitarrita del músico en cuestión tenía una pegatina de apoyo a Podemos. Los más avispados lo interpretaron como un guiño a Pablo Iglesias para un posible pacto electoral. Los más parsimonias aseguran que ha sido la penúltima metedura de pata de la abracadabrante campaña electoral protagonizada por el líder socialista. El 20D asistiremos al desenlace.

 

El postureo de los candidatos

IMG_20151128_211746En mi post titulado Colleja a Kant llegué a la conclusion de que esta última semana habíamos asistido a un apasionante debate político-chufletero… y eso que todavía no se había producido la sonrojante actuación musical de Pablo Iglesias ante María Teresa Campos. El postureo de nuestros políticos no tiene límites y todo lo que hacen es poco natural, todo rezuma impostura. Al rollito que se tiró ayer el líder podemita no le fató ningún detalle: rasgueo de guitarrita y canturreo de la nana que le cantaban cuando era pequeño con un toque de reinvindicación social, todo ello en un programa con un perfil de audiencia blandito y con una de las grandes matronas de la televisión poniendo ojitos golosos… de vergüenza ajena.

Después de la semanita que nos han dado nuestros presidenciables, los más osados han propuesto que las televisiones organicen conjuntamente, y en horario de máxima audiencia, un programa que podría llamarse Gran candidato, al más puro estilo del Gran Hermano, en el que todos mostrasen sus miserias. Pero puestos a proponer, creo que sería mucho más interesante que los candidatos se prestasen a sentarse ante el polígrafo de Sálvame Deluxe o, casi mejor, un Adán y Eva con la participación de representantes (y representantas) de todos los partidos políticos.

Si durante estos días, antes de inicarse oficilamente la campaña electoral, han sido capaces de hacer el mamarracho sin ningún pudor, ¿qué no harán por mendigar un voto cuando sientan el vértigo de las urnas? ¡Miedito tengo!

 

Del coñazo al tostón hay un gran trecho

desfileEn 2008 y en vísperas del 12 de octubre, Mariano Rajoy – en aquel momento líder de la oposición – le confesó a Javier Arenas durante el transcurso de un acto de partido “mañana tengo el coñazo del desfile… en fin, un plan apasionante”. Dicho comentario provocó no pocas risas, a la vez que duras críticas por parte de sus adversarios políticos.

Este año, en vísperas de la misma celebración, Pablo Iglesias declaró en una entrevista en la Sexta que no acudiría a los actos de la Fiesta Nacional por considerarlos ‘un tostón’. Días antes, tras demostrarse que era falsa su acusación inicial de que no asistiría porque no había sido invitado, había afirmado que durante el tiempo del desfile tenía que dedicarse a la justicia social. Vamos, que en una sola semana dio muestras de un sonrojante papanatismo político.

Las desafortunadas palabras de Rajoy en 2008, que a las pocas horas aclaró alegando que se trataba de una «expresión coloquial propia de una conversación de ámbito privado», sirvieron para que los socialistas le atizasen, le exigiesen disculpas oficiales y le acusasen de «poco respeto» a las Fuerzas Armadas y a la fiesta nacional del Día de la Hispanidad.

Haste al momento no se tienen noticias de que esos mismos socialistas, tan defensores como parecían ese día del desfile, le hayan pedido explicaciones al líder de Podemos sobre su bochornoso comportamiento en una fecha tan señalada.

¿Será porque consideran que es mucho más grave un ‘coñazo’ que un ‘tostón’? ¿O será que no quieren enfrentarse a su compañero de cama en no pocos gobiernos municipales y autonómicos? Pues que tengan cuidado porque esta indefinición puede llevarse por delante el ‘socialismo de la señorita Pepis’ en el que ha convertido Pedro Sánchez a un partido histórico como el PSOE.

Pedro Sánchez, Valeria y su madre (la de Valeria)

pedro y valeriaEl pasado domingo el programa El Objetivo presentado en La Sexta por Ana Pastor emitió un vídeo en el que recogen intervenciones de Pedro Sánchez, el líder del PSOE, en las que se refiere a una mujer llamada Valeria… ¡que resultó ser su amiga invisible!

Según cuenta Pedro Sánchez en todos sus mítines, con ese tono tan supuestamente trascendental como impostado, la madre de Valeria se acerca a él para contarle lo mal que está el mercado laboral y para lamentarse de los contratos precarios que le ofrecen a su hija.

Como no podía ser de otra forma, la emisión de este vídeo ha convertido al líder socialista en el hazmerreír de la campaña electoral – y miren que el primer puesto estaba disputado – y ha motivado que desde el PSOE hayan maquinado todo lo posible para que se retirase dicho vídeo. Pero La Sexta no solo no lo ha eliminado de su web, sino que lo ha seguido promocionando a través de otros programas estrella de la cadena.

No sé si Pedro Sánchez habrá sumado muchos votos con la triste historia de la pobre Valeria contada por su madre. Pero lo que tengo claro es que si hay dos votos que no conseguirá son los de la propia Valeria y su señora madre… ¡por el simple detalle de que no existen!

El ‘coño’ poco natural de Pedro Sánchez

Emplear el ‘taco’ apropiado en el momento justo es un arte que, como tal, no todo el mundo posee. Ciertas expresiones salidas de según qué bocas pueden resultar incluso graciosas, mientras en otras son auténticos monumentos a la mala educación.

Palabras del idioma español como ‘coño’, ‘cojones’ o ‘carajo’, y sus variantes en cualquiera de las otras lenguas oficiales del estado, son empleadas a diario y forman parte de nuestro vocabulario habitual. Así es que ahora no vamos a ponernos noños porque un político suelte un ‘coño’ ante los medios de comunicación.

Lo que sí es criticable es que el ‘coño’ que empleó Pedro Sánchez para atizarle a Rajoy – por no haber acudido a embarrarse los zapatos por las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Ebro -, sonó a premeditado y no quedó nada natural al parecer que estaba sobreactuando. Es más, dio la impresión de que al mismo tiempo que declaraba «¿qué coño…?» estaba pensando «con este coño estoy quedando de cojones».

Pero lo que resultó especialmente chusco ha sido, una vez más, ver como a nuestros políticos les gusta más una foto ante una catástrofe natural que comer con las manos. Ver a Pedro Sánchez manchádose los zapatos de barro me hizo recordar a Núñez Feijóo, el presidente de la Xunta de Galicia, ‘apagando’ un incendio en un monte con una manguerita de la cual salía un chorro de agua ridículo. Y existen muchos más ejemplos.

Políticos de todos los colores, si de verdad quieren que les tomemos en serio déjense de esa fotos para la galería y remánguense en donde se tienen que remangar, que es trabajando en sus despachos. Porque la mejor forma de evitar catástrofes naturales, como inundaciones o incendios, es tomar a tiempo las adecuadas medidas de prevención como son, en estos casos, limpiar los cauces de los ríos y mantener limpios los montes de maleza. Y, por supuesto, poner los mecanismos necesarios para que se cumplan.

Como no podía ser de otra forma, el episodio protagonizado por el líder del PSOE no pasó desapercibido en la redes sociales. Por eso, de despedida, no me resisto a mostraros un tuit que publiqué en mi cuenta @AleguimaD