Los pactos del NO

candidatosDespués de conocerse los resultados que se produjeron tras las elecciones generales del 20 de diciembre, a todos los líderes políticos se les llenó la boca hablando de que habían llegado nuevos tiempos a la política y que los españoles les habían encargado llegar a pactos, ya que se había acabado la época de las mayorías absolutas y de pasar el rodillo en el parlamento.

Pues bien, trasncurridos ¡dos meses y medio! seguimos con un gobierno provisional y sin trazas de que ningún candidato sume los apoyos necesarios para ser investido presidente. Como se dice coloquialmente, ni pactos ni pactas ni pichas. Y es que los mismos que hablaban de pactos y de consensos son lo que a la mínima ocasión que tienen ponen por delante la palabra NO:

. Pedro Sánchez le ha dicho NO a Rajoy y a todo el Partido Popular.

. Albert Rivera le ha dicho NO a Rajoy y a Podemos.

. Pablo Iglesias le ha dicho NO a Rajoy, al Partido Popular, a Ciudadanos, a Pedro Sánchez si no pasa por el aro y a una señora que pasaba por allí.

. Mariano Rajoy le ha dicho NO a todo aquel que ha dicho NO a Mariano Rajoy.

Con este panorama, y aunque Sánchez y Rivera han sido capaces de firmar un pacto de la señorita Pepis, lo normal es que en junio tengamos nueva cita con la urnas. Mi propuesta es que, como estos cuatro líderes de pacotilla NO han sido capaces de pactar para formar un gobierno, los ciudadanos también le dijésemos NO a estos cuatro lumbreras y los partidos tuviesen que presentarse con otros cabeza de lista.

Porque, ¿qué pasará si el resultado de una nuevas elecciones es similar al que salió del 20D y las sumas y combinaciones siguen siendo más o menos las mismas? Sinceramente, yo NO lo sé.

Los políticos se unen para defender sus bolsillos

A solo cinco días de la celebración de unas elecciones andaluzas en la que todos los candidatos llevan días en campaña tirándose los trastos a la cabeza, el Diario de Sevilla publica la siguiente noticia:

andalucía

Además, no es que fuese una subida de sueldo como tal, sino que el aumento de sus retribuciones se produjo como consecuencia de una trampa que pagaron todos los contribuyentes, y que fue que el Parlamento andaluz se hizo cargo del importe mensual que en concepto de ‘cuota obrera’ le tenía que descontar a los los 109 diputados autonómicos como cotizaciones a la Seguidad Social, lo que les supuso un aumento real en sus nóminas mensuales de 170 euros.

Este acuerdo, que se mantuvo desde febrero de 2013 hasta mayo de 2014, contó con la aprobación por unanimidad de los tres grupos parlamentarios que forman parte de la cámara andaluza: PP, PSOE e IU.

Por eso, resulta muy chocante como esos tres partidos que no han sido capaces de llegar a acuerdos para mejorar las condiciones laborales de los andaluces ni para luchar juntos contra la corrupción ni para ir de la mano en defensa de unos más que deteriorados servicios públicos, sí fuesen capaces de aprobar por unanimidad una resolución que solo beneficiaba a sus bolsillos. #NOSTOMANDECOÑA

Cinco flashes sobre el debate del estado de la nación

parlamentoConfieso que no he podido – y, no les voy a mentir, ni he querido, ni me lo planteado – seguir en su totalidad el debate sobre el estado de la nación que se ha celebrado en estos días. Pero sí que he estado atento a las noticias, a la prensa y a las redes sociales, con lo que me ha servido para formarme una opinión sobre lo sucecido y que resumo en estos cinco flashes:

1. Catorce intervenciones de catorce portavoces de catorce formaciones políticas. Seguro que la variedad enriquece, aunque en ocasiones se corre el peligro de convertir el Parlamento en una grillera. En estos momentos, en el Congreso hay dos grupos mayoritarios – PP y PSOE – con vocación de gobierno y los otros doce van “a hablar de su libro”.

2. Las encuestas pronostican unos resultados en los que, de cumplirse, los posibles pactos de gobierno deberán hacerse en función de dos fuerzas políticas – Podemos y Ciudadanos – que no tienen representación parlamentaria y que, por lo tanto, no han podido intervenir en el debate. Pero sí han sido capaces de trasladar dicho debate a la calle y a las redes sociales.

3. Me llamó poderosamente la atención asistir a turnos de contrarréplica leyendo papeles. Eso quiere decir dos cosas: o que saben lo que les van a responder y ya llevan preparada su intervención, o que – y es lo que me temo – les da igual lo que intenten rebatirles porque se van a limitar a soltar otro discurso, en formato rollo macabeo. Si esto es así, el parlamento podría pasar a llamarse ‘lectódromo’.

4. Unido al punto anterior, es lamentable comprobar el bajo nivel que tienen nuestros políticos como oradores. Unos se limitan a soltar una batería de datos difícilmente comprobables por los ciudadanos de la calle y otros aprovechan la tribuna para lanzar sus soflamas sin la más mínima línea argumental. ¿Se imaginan un parlamento con un sistema de participación más ágil, con propuestas, réplicas e intervenciones cruzadas?

5. Increíble, imperdonable, vergonzoso, insultante, bochornoso… y así podría seguir para calificar el comportamiento de la presidenta en funciones del Congreso jugando al archiconocido Candy Crash, puesto clave durante el debate ya que tiene las tareas, entre otras muchas, de velar por el correcto funcionamiento del mismo, dando la palabra, cortando las intervenciones o amonestando algún comportamiento inadecuado. Y, para tomar esas trascendetes decisiones, se supone que deber estar más atenta que nadie a todo lo que sucede en el hemiciclo. Pero, si vergonzoso fue su comportamiento, más sonrojante resulta que Celia Villalobos continúe en su puesto.

Los vergonzosos viajes ‘gratis total’ de nuestros políticos

billetes-avionA raíz del caso de los viajes a Canarias que realizaba Monago en su época de senador, sin justificación aparente y en los que presuntamente se mezclaba trabajo y placer, ha quedado meridianamente claro que diputados y senadores viajan alegremente con cargo a los fondos públicos sin ningún tipo de control, ni de sus partidos ni de las cámaras a las que representan. Como dicho comportamiento no es ilegal, nadie puede acusar en este caso a Monago de haber cometido un delito, aunque parece claro que tanto política como moralmente no es un hecho defendible.

Destapado el ‘monagogate’ y ante la repercusión social que estaba adquiriendo, se planteó el debate sobre la necesidad de establecer un control sobre los viajes de diputados y senadores, a lo que se mostraron reacios la práctica totalidad de los partidos políticos.

“Personalmente creo que la Cámara no tiene por qué conocer y dar publicidad a los viajes de todos los diputados. Lo que garantizamos es que el dinero público se gasta correctamente”, declaró Jesús Posada, presidente del Congreso, en lo que podría calificarse como una vergonzosa dejación de funciones.

Ahora PP y PSOE han llegado a un acuerdo de la señorita Pepis para establecer un control limitado de los viajes de los diputados. Dicho acuerdo es tan limitado como poco transparente, ya que solo se publicará la cifra global de gasto por trimestres, pero sin especificar ni motivos de los viajes ni grupos parlamentarios ni mucho menos el no nombre de los diputados.

Otra cuestión sobre la que han pasado de puntillas es sobre quién debe pagar los gastos de los viajes de miembros de las cámaras a actos de partidos, y han decidido que todo siga como hasta ahora y que sean las Cortas las que sigan haciendo frente a dichos gastos por considerarlo como una prolongación de su actividad.

Este lifting que se han hecho sus señorías no ocultan el problema, ya que en realidad seguirán gastando nuestro dinero en viajes, hoteles y restaurantes y seguiremos sin ver las facturas y sin saber los motivos.

Si no hay nada que ocultar, la solución tampoco parece muy difícil: que los jefes de cada grupo parlamentario sean los encargados de autorizar los desplazamientos de los miembros de su grupo y que, mensualmente, presenten ante los presidentes de las Cámaras un listado de los viajes realizados, detallando nombre, importes y motivo del desplazamiento, adjuntando las facturas correspondientes.

Y lo que ya sería para nota y demostraría que somos un país serio, que está dispuesto a acabar con el despilfarro de los fondos públicos por parte de nuestros representantes, sería que esos listados fuesen de dominio público y se publicasen en las web oficiales de Congreso y Senado.

Lo triste es que, como siempre, en estos casos se pondrán de acuerdo, pero no para racionalizar los gastos, sino para tapar sus vergüenzas.

Reflexiones tras las elecciones generales

Después de una campaña electoral eterna, ya que suena a broma que quieran hacernos creer que realmente dura quince días, el pasado día 20 de noviembre se celebraron las elecciones generales, a las que estábamos convocados a participar más de 34 millones de ciudadanos, de los cuales 200.000 eran jóvenes que podían votar por primera vez. Tras la proclamación de los resultados definitivos es el momento de hacer algunas reflexiones en voz alta:

a) Acudieron a las urnas 24,5 millones de votantes, lo que dio un porcentaje del 71,69% de participación, una cifra acorde con la media de otras citas electorales, pero que en esta ocasión pude considerarse un poco baja ya que era mucho lo que estaba en juego.

b) El Partido Popular ha resultado el vencedor tras conseguir la mayoría absoluta con sus casi 11 millones de votos, lo que le permitirá gobernar en solitario durante los próximos cuatro años. Sería deseable que el Gobierno liderado por Rajoy supiese administrar esta amplia mayoría, y fuese generoso a la hora de ofrecer y de llegar a pactos y acuerdos con otras formaciones políticas, ya que de la situación actual de crisis sólo se podrá salir con el esfuerzo y el apoyo de todos. Además, sería un tremendo error que actuase con afán revisionista en temas de contenidos de derechos sociales alcanzados en las anteriores dos legislaturas, ya que lo único que podrían conseguir sería abrir una brecha entre sus votantes más radicales y el resto de la sociedad.

Por otra parte, tanto la Unión Europea como los mercados financieros han recibido los resultados con indiferencia, ya que un simple cambio de gobernante con un nuevo discurso no hace que mejore la situación; habrá que esperar a ver qué medidas toma el nuevo gobierno para comprobar si consigue reactivar la confianza en nuestra economía y que vuelvan los inversores. En otras palabras, se necesitan hechos y no buenas palabras.

c) El gran derrotado ha sido el Partido Socialista que, tras casi ocho años en el poder, ha perdido más de cuatro millones de votos, lo que le ha llevado a conseguir uno de sus peores resultados de nuestra reciente historia democrática. Sería importante que el partido que está destinado a ejercer una dura labor de control y de oposición reaccionase pronto y que, tras la celebración más que probable de un congreso en los primeros meses del año próximo, elija a un líder con amplio respaldo dentro sus bases.

La duda está en quienes se presentarán para esa tarea. Rubalcaba, una vez más, estará al servicio del partido y dispuesto a seguir, aunque haya quedado tocado tras el descalabro electoral; Chacón aguardaba su oportunidad y ahora puede que la tenga, aunque también está señalada como responsable del mal resultado obtenido en Cataluña; y la incertidumbre está en si aparecerá una tercera opción, con pocas cargas del pasado,  capaz de representar una nueva vía en la que apoyarse los socialistas para recuperar el terreno perdido y el voto de muchos desencantados con su gestión de los últimos años.

d) Nuestro sistema electoral, basado en la Ley D’Hondt, sigue propiciando que exista un bipartidismo contra el que los partidos minoritarios están dispuestos a plantar batalla. Así, principalmente, tanto desde IU como desde UPyD, principales receptores del voto de castigo al PSOE, se ha escuchado un clamor pidiendo una reforma de la ley electoral, ya que consideran que el sistema actual se ha quedado desfasado y provoca graves injusticias. Para cambiar dicha ley, los dos principales partidos tendrían que ponerse de acuerdo, cosa muy improbable ya que serían ellos los que saldrían perdiendo con otro sistema de reparto de escaños.

e) Otras cuestiones destacadas son la fuerte subida de CiU y la irrupción en el panorama político nacional de Amaiur, como representante de la izquierda abertzale. Los convergentes, como es habitual, utilizarán su fuerza electoral para ofrecer su apoyo al gobierno a cambio de conseguir nuevas prebendas para sus específicos intereses territoriales. En cuanto a la nueva formación vasca, está por ver cuáles son realmente sus intenciones políticas, amparadas en un amplio apoyo electoral, lo que les ha servido para restar protagonismo a un triste y descolocado PNV.

f) En estas elecciones también han conseguido representación varios partidos minoritarios, lo que da una presencia total de trece formaciones políticas diferentes, siendo ésta la legislatura en la que se darán cita un mayor número de siglas. Entre ellas, y como gallego que soy, no me resisto a nombrar al BNG que, con sus dos actas de diputado, ya ha declarado que intentará que el nombre de Galicia se escuche en el parlamento.

g) Y la última cuestión sería el saber qué papel ha jugado el movimiento de los denominados indignados en este proceso electoral: ¿sus manifestaciones y concentraciones han tenido alguna incidencia en el resultado?, ¿en qué número han acudido a votar? ¿o deberían canalizar sus propuestas y sus protestas a través de alguna formación política?

Tras estas reflexiones, me dirijo una vez más a mis lectores para pedirles que, con sosiego y disfrutando de una copa con dos cubitos, compartan sus impresiones y sus valoraciones.