Correr y escribir… Murakami

murakami-maraton

«Por eso nunca he recomendado a nadie de mi entorno que corra. En mi opinión, hay que evitar en la medida de lo posible decir cosas como: «Correr es algo estupendo. ¡Corramos juntos!». Si una persona tiene interés en correr largas distancias, en algún momento se pondrá a correr por su propia cuenta aunque no se le diga nada; y, si no tiene interés, de nada servirá que se lo recomendemos fervientemente. El maratón no es un deporte para todo el mundo. Ocurre lo mismo con el oficio de escritor, que tampoco es para todo el mundo. Yo no me hice novelista porque alguien me lo pidiera o me lo recomendara (en todo caso, intentaron disuadirme). Me hice novelista por iniciativa propia. Del mismo modo, uno no se hace corredor porque alguien se lo recomiende. En esencia, uno se hace corredor sin más».

Haruki Murakami, en las pagínas 64-65 de su libro «De qué hablo cuando hablo de correr». #putocrack

Yo sí que soy de podemos

Y desde hace mucho tiempo. Todos los años y en determinadas épocas soy muy de podemos, porque en ciertos momentos es necesaria una buena poda. Partes que han crecido de más, otras que se ha podrido, las más fuertes que se han comido a las más débiles, las de más allá que salen sin control…

Pero podar no es cortar por lo sano. Eso lo puede hacer cualquiera. Podar bien es una ciencia. Y, como tal, para ejecutarla hay que tener preparación. Y ‘sentidiño’. No todo se poda igual. Lo que está podrido se corta por la base o se arranca y se sustituye por uno nuevo. Pero lo que se puede aprovechar, simplemente se le retoca para que renazca con nuevos bríos. La buena poda se hace con mimo. Y con criterio. Insisto, no tiene nada que ver podar con cortar por lo sano.

Una vez finalizada la poda, hay que barrer todos los restos. Y deshacerse de ellos, siendo conscientes de que jamás volverán. Si se poda bien, y posteriormente a la poda se extreman los cuidados y las atenciones, las posibilidades de éxito son muchas. Pero si le encargas la poda a un esnafrado, el resultado puede ser dramático y te puedes haber cargado el trabajo de muchos años.

Pues hasta aquí ha llegado mi soflama de hoy… que parece que no os he dicho nada y os lo he dicho todo. Y ésta es la muestra de una poda bien hecha.

poda1

poda2

poda3

De las victorias…

«Como decía un buen amigo mío, de las victorias se aprende poco; en cambio, cuando las cosas salen mal, cuando las situaciones son duras y cuesta salir de ellas, cuando para levantarte has tenido que intentarlo cien veces y cien veces has vuelto a caerte y a la ciento una has conseguido encontrar la solución, es cuando extraes cosas positivas, cuando maduras y aprendes a conocerte mejor.»

Kilian Jornet, en la página 159 de su libro «Correr o morir». #putocrack

jornet

Gobernar a cualquier precio #noesbien

pedro-sanchezMe sorprende que sorprenda que Pedro Sánchez quiera ser presidente del gobierno a cualquier precio, cuando en la misma noche de las pasadas elecciones municipales y autonómicas ya demostró que le daba lo mismo pactar con Juana o con su hermana, siempre que ninguna de las dos fuesen militantes del PP.

Y menuda risa me entra cuando hablo sobre ‘pactar’. En dichas elecciones celebradas en el mes de mayo, el líder del socialismo español – por cierto, ni Pdr Snchz podía llegar a más ni el partido socialista a menos – regaló esa misma noche tras el recuento de la última papeleta gobiernos municipales y autonómicos a quien, con su ayuda, sumase simplemente más votos que los populares. Ni pactos, ni programas electorales, ni interés general, ni farrapos de gaitas…

Por eso es gracioso que alguien se sorprenda de que ahora repita esa táctica, y que esté loco por ser presidente del gobierno con el apoyo del comunismo más trasnochado, del independentismo más rancio y de todo aquel que le ceda sus votos aunque sea a cambio de comerle las entrañas. Puede que bajándose los pantalones por los tobillos Pedro Sánchez consiga ser presidente de España… aunque para ello realmente acaben gobernando los que aspiran a cargársela.

El pequeño congresista… pobriño

nueva políticaCharlotada, astracanada, feminismo mal entendido, postureo, la única madre de España, performance, exhibicionismo infantil, dejad que los niños se acerquen a mí, gilipollez… la verdad es que no sé exactamente cómo definir el comportamiento de una madre diputada utilizando a su bebé como reclamo político, exponiéndole a los focos y a las chuflas de la opinión pública.

Porque, ¿realmente pretendía otra cosa? ¿o es que nos quiere hacer creer que siempre acudirá al Congreso a amamantar a su bebé porque no tiene otra forma de conciliar su vida familiar y personal con la profesional y pública? No tengo dudas sobre que el pequeño no volverá a aparecer por el Congreso, cosa que espero y deseo, lo que será la evidencia de la utilización política del ya conocido como ‘el pequeño congresista’… pobriño.

Si ésta son las formas de lo que absurdamente se llama ‘la nueva política’ y si estos prendas son los encargados de liderar la regeneración democrática, estoy convencido de que Platón está revolviéndose en su tumba.

Viendo como ha comenzado, no tengo ninguna duda de que esta legislatura nos va a dar momentos de gloria que pasarán a forma parte destacada de la sección #nostomandecoña.