Los vergonzosos viajes ‘gratis total’ de nuestros políticos

billetes-avionA raíz del caso de los viajes a Canarias que realizaba Monago en su época de senador, sin justificación aparente y en los que presuntamente se mezclaba trabajo y placer, ha quedado meridianamente claro que diputados y senadores viajan alegremente con cargo a los fondos públicos sin ningún tipo de control, ni de sus partidos ni de las cámaras a las que representan. Como dicho comportamiento no es ilegal, nadie puede acusar en este caso a Monago de haber cometido un delito, aunque parece claro que tanto política como moralmente no es un hecho defendible.

Destapado el ‘monagogate’ y ante la repercusión social que estaba adquiriendo, se planteó el debate sobre la necesidad de establecer un control sobre los viajes de diputados y senadores, a lo que se mostraron reacios la práctica totalidad de los partidos políticos.

«Personalmente creo que la Cámara no tiene por qué conocer y dar publicidad a los viajes de todos los diputados. Lo que garantizamos es que el dinero público se gasta correctamente», declaró Jesús Posada, presidente del Congreso, en lo que podría calificarse como una vergonzosa dejación de funciones.

Ahora PP y PSOE han llegado a un acuerdo de la señorita Pepis para establecer un control limitado de los viajes de los diputados. Dicho acuerdo es tan limitado como poco transparente, ya que solo se publicará la cifra global de gasto por trimestres, pero sin especificar ni motivos de los viajes ni grupos parlamentarios ni mucho menos el no nombre de los diputados.

Otra cuestión sobre la que han pasado de puntillas es sobre quién debe pagar los gastos de los viajes de miembros de las cámaras a actos de partidos, y han decidido que todo siga como hasta ahora y que sean las Cortas las que sigan haciendo frente a dichos gastos por considerarlo como una prolongación de su actividad.

Este lifting que se han hecho sus señorías no ocultan el problema, ya que en realidad seguirán gastando nuestro dinero en viajes, hoteles y restaurantes y seguiremos sin ver las facturas y sin saber los motivos.

Si no hay nada que ocultar, la solución tampoco parece muy difícil: que los jefes de cada grupo parlamentario sean los encargados de autorizar los desplazamientos de los miembros de su grupo y que, mensualmente, presenten ante los presidentes de las Cámaras un listado de los viajes realizados, detallando nombre, importes y motivo del desplazamiento, adjuntando las facturas correspondientes.

Y lo que ya sería para nota y demostraría que somos un país serio, que está dispuesto a acabar con el despilfarro de los fondos públicos por parte de nuestros representantes, sería que esos listados fuesen de dominio público y se publicasen en las web oficiales de Congreso y Senado.

Lo triste es que, como siempre, en estos casos se pondrán de acuerdo, pero no para racionalizar los gastos, sino para tapar sus vergüenzas.

Quo Vadis, PSOE?

Este fin de semana el PSOE ha celebrado en Sevilla su 38º Congreso Federal, al que estaban convocados cerca de 1.000 compromisarios, con el fin de elegir a su nuevo Secretario General, cargo al que optaban Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba, y para el que fue elegido este último por un estrecho margen de solo 22 votos.

La expectación era máxima ya que, después del descalabro sufrido en las elecciones generales del 20 de noviembre, los socialistas necesitaban reunirse y decidir quién liderará el partido en la difícil tarea de recomponerlo y, principalmente, de conseguir recuperar los 4.000.000 de votos perdidos en los últimos comicios.

Además suponía la retirada definitiva de José Luis Rodríguez Zapatero de la primera línea de la política, tras haber presidido el Gobierno de España durante dos legislaturas. Su discurso de despedida, prácticamente exento de autocrítica, con el que presentaba el informe de su gestión en los últimos años, resultó aprobado con más del 90% de los votos. De esta forma, el expresidente salió por la puerta grande y sin ninguna derrota en su carrera política, tras haber derrotado a Bono en el 35º Congreso, lo que supuso su llegada al poder dentro del PSOE, y de haber conseguido la victoria en dos elecciones generales. Incomprensiblemente, los militantes compromisarios no le han pasado factura ni por haber dejado el país en una calamitosa situación económica ni por haber llevado al partido a su nivel más bajo de apoyo social.

La votación para conseguir el puesto de Secretario General resultó tan igualada como se preveía. Los dos candidatos llegaron a Sevilla con las fuerzas muy repartidas y, probablemente, el apoyo que el aparto del partido prestó a Rubalcaba fue decisivo a la hora de inclinar la balanza a su favor. Los pesos pesados y la vieja guardia, encabezada por Felipe González, Alfonso Guerra y Rodríguez Ibarra, se decantaron abiertamente por la opción de Rubalcaba, que representaba la experiencia y una supuesta estabilidad, ante la continuidad del zapaterismo que encarnaba Chacón.

Los momentos de máxima tensión se vivieron mientras se esperaba el final del recuento y la comunicación del resultado, porque éste se produjo con un retraso de casi hora y media lo que dio lugar a la aparición de todo tipo de rumores, tales como que se había producido un empate o que uno de los candidatos había impugnado la votación. Además, las redes sociales se convirtieron en un hervidero tanto de noticias como de burlas por la tardanza de los escrutadores para contar algo menos de 1.000 votos. Incluso María Antonia Trujillo, exministra del gobierno de Zapatero, llegó a escribir en Twitter que se rumoreaba que había más votos que delegados. Vamos, un despropósito.

A los pocos minutos de conocerse el resultado, varios periódicos digitales especulaban con que Chacón había detectado la traición de unos veinte compromisarios, mientras se preguntaban si el resultado hubiese sido el mismo de haberse realizado la votación a mano alzada, algo que nunca sabremos. Lo que sí es cierto es que la candidata se autordescartó para formar parte del Comité Ejecutivo que en un principio se iba a formar a través de una lista de integración, aunque al final no fue así, tal y como denunciaron destacados militantes como Belloch, Tomás Gómez o López Aguilar.

Tras este Congreso, desaparecen de los principales cargos del partido Chaves, Blanco e Iglesias, y sus puestos han sido ocupados por José Antonio Griñán, nuevo Presidente, Elena Valenciano como Vicesecretaria General y Óscar López como Secretario de Organización. Y se crea un nuevo puesto, la Secretaría de Relaciones Políticas, que será ocupada por Patxi López, con lo que de esta forma Rubalcaba atiende al clamor que había dentro del partido para que el actual lendakari ocupase un puesto relevante en el órgano de dirección.

A partir de este momento habrá que estar atentos a los movimientos de Chacón, política joven y ambiciosa, que a buen seguro que se presentará para competir en las primarias en las que se elegirá al candidato socialista que disputará las elecciones generales en el 2015.

Personalmente, creo que desde este puesto de Secretario General Alfredo Pérez Rubalcaba prestará su último servicio al Partido Socialista y no es otro que, siendo consciente de que en la próxima confrontación electoral tendrá ya 64 años, preparar el lanzamiento de Patxi López para dejarlo al frente de los socialistas e intentar recuperar el poder perdido ante los populares.

Como demócrata convencido, creo en la alternancia como uno de los pilares de la democracia, por lo que espero que el PSOE haya encontrado el camino para ejercer una oposición dura y leal y, desde ahí, consolidarse para volver a disputar el Gobierno español.

Se aventura una apasionante época política, que pienso seguir a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, acompañado por unas copitas condoscubitos.

Reflexiones tras las elecciones generales

Después de una campaña electoral eterna, ya que suena a broma que quieran hacernos creer que realmente dura quince días, el pasado día 20 de noviembre se celebraron las elecciones generales, a las que estábamos convocados a participar más de 34 millones de ciudadanos, de los cuales 200.000 eran jóvenes que podían votar por primera vez. Tras la proclamación de los resultados definitivos es el momento de hacer algunas reflexiones en voz alta:

a) Acudieron a las urnas 24,5 millones de votantes, lo que dio un porcentaje del 71,69% de participación, una cifra acorde con la media de otras citas electorales, pero que en esta ocasión pude considerarse un poco baja ya que era mucho lo que estaba en juego.

b) El Partido Popular ha resultado el vencedor tras conseguir la mayoría absoluta con sus casi 11 millones de votos, lo que le permitirá gobernar en solitario durante los próximos cuatro años. Sería deseable que el Gobierno liderado por Rajoy supiese administrar esta amplia mayoría, y fuese generoso a la hora de ofrecer y de llegar a pactos y acuerdos con otras formaciones políticas, ya que de la situación actual de crisis sólo se podrá salir con el esfuerzo y el apoyo de todos. Además, sería un tremendo error que actuase con afán revisionista en temas de contenidos de derechos sociales alcanzados en las anteriores dos legislaturas, ya que lo único que podrían conseguir sería abrir una brecha entre sus votantes más radicales y el resto de la sociedad.

Por otra parte, tanto la Unión Europea como los mercados financieros han recibido los resultados con indiferencia, ya que un simple cambio de gobernante con un nuevo discurso no hace que mejore la situación; habrá que esperar a ver qué medidas toma el nuevo gobierno para comprobar si consigue reactivar la confianza en nuestra economía y que vuelvan los inversores. En otras palabras, se necesitan hechos y no buenas palabras.

c) El gran derrotado ha sido el Partido Socialista que, tras casi ocho años en el poder, ha perdido más de cuatro millones de votos, lo que le ha llevado a conseguir uno de sus peores resultados de nuestra reciente historia democrática. Sería importante que el partido que está destinado a ejercer una dura labor de control y de oposición reaccionase pronto y que, tras la celebración más que probable de un congreso en los primeros meses del año próximo, elija a un líder con amplio respaldo dentro sus bases.

La duda está en quienes se presentarán para esa tarea. Rubalcaba, una vez más, estará al servicio del partido y dispuesto a seguir, aunque haya quedado tocado tras el descalabro electoral; Chacón aguardaba su oportunidad y ahora puede que la tenga, aunque también está señalada como responsable del mal resultado obtenido en Cataluña; y la incertidumbre está en si aparecerá una tercera opción, con pocas cargas del pasado,  capaz de representar una nueva vía en la que apoyarse los socialistas para recuperar el terreno perdido y el voto de muchos desencantados con su gestión de los últimos años.

d) Nuestro sistema electoral, basado en la Ley D’Hondt, sigue propiciando que exista un bipartidismo contra el que los partidos minoritarios están dispuestos a plantar batalla. Así, principalmente, tanto desde IU como desde UPyD, principales receptores del voto de castigo al PSOE, se ha escuchado un clamor pidiendo una reforma de la ley electoral, ya que consideran que el sistema actual se ha quedado desfasado y provoca graves injusticias. Para cambiar dicha ley, los dos principales partidos tendrían que ponerse de acuerdo, cosa muy improbable ya que serían ellos los que saldrían perdiendo con otro sistema de reparto de escaños.

e) Otras cuestiones destacadas son la fuerte subida de CiU y la irrupción en el panorama político nacional de Amaiur, como representante de la izquierda abertzale. Los convergentes, como es habitual, utilizarán su fuerza electoral para ofrecer su apoyo al gobierno a cambio de conseguir nuevas prebendas para sus específicos intereses territoriales. En cuanto a la nueva formación vasca, está por ver cuáles son realmente sus intenciones políticas, amparadas en un amplio apoyo electoral, lo que les ha servido para restar protagonismo a un triste y descolocado PNV.

f) En estas elecciones también han conseguido representación varios partidos minoritarios, lo que da una presencia total de trece formaciones políticas diferentes, siendo ésta la legislatura en la que se darán cita un mayor número de siglas. Entre ellas, y como gallego que soy, no me resisto a nombrar al BNG que, con sus dos actas de diputado, ya ha declarado que intentará que el nombre de Galicia se escuche en el parlamento.

g) Y la última cuestión sería el saber qué papel ha jugado el movimiento de los denominados indignados en este proceso electoral: ¿sus manifestaciones y concentraciones han tenido alguna incidencia en el resultado?, ¿en qué número han acudido a votar? ¿o deberían canalizar sus propuestas y sus protestas a través de alguna formación política?

Tras estas reflexiones, me dirijo una vez más a mis lectores para pedirles que, con sosiego y disfrutando de una copa con dos cubitos, compartan sus impresiones y sus valoraciones.