A Pablo Iglesias todos le abandonan a través de las redes sociales

Primero fue Tania Sánchez, su novia, su amor, quien en un comunicado publicado en Facebook anunció su ruptura sentimental con un “ya no somos pareja; nos queremos mucho, nos admiramos, nos respetamos… Simplemente ya no somos pareja”, convirtiéndose en los pimpinela bolivarianos.

Ahora ha sido Juan Carlos Monedero quien a través de cuenta en Twitter afirma, tras renunciar a sus cargos en el partido, que “siguen firmes mi amistad con alguien tan grande y el compromiso con Podemos”.

A la vista de estos comportamientos y de estas declaraciones de amor para justificar sendos abandonos, seguro que Pablo Iglesias está pensando aquello de “¡coño, no que queráis tanto, pero queredme mejor!”.

Y ya para cerrar el círculo, al autodenomiando macho alfa solo le falta que el becario Errejón también lo deje plantado utilizando su cuenta de Tuenti.

 

Monedero se hace trampas jugando al solitario

podemos

Que una persona a la que le encargan trabajos y los realiza a título individual cree una empresa con el único objetivo de facturar a través de ella y pagar menos impuestos, puede revestirse de forma legal. Y esto es ni más ni menos que lo que ha hecho Juan Carlos Monedero, el número dos de Podemos, que le ha facturado a varios gobiernos latinoamericanos por trabajos de asesoramiento una cantidad cercana al medio millón de euros, a través de una empresa de la cual es el socio único y que no cuenta con ningún trabajador, trabajos realizados por él a título personal.

De esta forma, se aprovecha al liquidar los impuestos a través de su empresa, en lugar de hacerlo como rendimientos del trabajo, que es lo que son en realidad, siendo sobre el 20% la diferencia entre una y otra modalidad. Y sorprende que esta práctica, que insisto en que tiene apariencia de ser legal, la utilice uno de los máximos representantes de un partido que está creciendo a base de recoger la indignación y el desencanto de una gran parte de ciudadanos que están creyendo su discurso populista, basado en la eliminación de privilegios, en el reparto justo de la riqueza y, en definitiva, poner patas arriba un sistema que favorecía a lo que ellos con todo desprecio denominan ‘la casta’, y que al final lo que hace es aprovecharse de la ingeniería financiera para ingresar menos en las arcas del estado.

Y sorprende, a mayores, que Pablo Iglesias, la cabeza visible de Podemos, lo disculpe públicamente argumentando que Monedero no ha realizado nada ilegal y que si no hubiese querido pagar impuestos hubiese creado su sociedad en un paraíso fiscal, en lugar de hacerlo en España. Resumiendo, según su razonamiento, Monedero es un ejemplo para los ciudadanos de lo que es un emprendedor porque pudiendo no pagar nada pagó un poco de lo mucho que realmente tendría que haber pagado. Está claro, ¿no? Pues sí, es justo lo que están pensando, y es que el asesor de repúblicas latinoamericanas con sistemas democráticos cogidos por los pelos se ha beneficiado de una apariencia legal para pagar menos, pero que su formación política denuncia como práctica habitual utilizada por ‘la casta’ para enriquecerse. Es más, como siga facturando a ese ritmo y pagando tan poco, no sería extraño verle en la próxima lista de la revista Forbes.

Monedero, Iglesias y demás gerifaltes de Podemos: si el sistema es legal pueden utilizarlo, siempre que no critiquen que lo utilicen los demás. Y si les parece reprobable y tiene pensado cambiarlo si es que llegan a gobernar, por favor, den ejemplo y mientras tanto no lo utilicen en su provecho. Lo demás, es engañar al personal y, lo que ya es de tontos, hacerse trampas jugando al solitario.