La moda y la comunicación tienen una cita en A Coruña en ecomFashionBlog

imag_BMODA13Durante los días 4 y 5 de octubre se celebrará en el Hotel Finisterre de A Coruña la segunda edición del ecomFashionBlog, jornadas dedicadas a los blogs de moda y al comercio electrónico. Tras el éxito conseguido en la pasada edición celebrada en Santiago de Compostela, este año la organización ha preparado un amplio programa de actividades, consistentes en diversas ponencias y mesas redondas en las que participarán detacados representantes del mundo de la moda y del e-commerce, así como expertos en redes sociales y en el mundo 2.0.

Así, los asistentes tendrán ocasión de disfrutar con las experiencias que transmitirán mujeres de la talla de Covadonga O’Shea y Blanca Moro, o de blogueras de referencia como Alexandra Pereira (@LovelyPepa), Belén Cantalejo (@balamoda) y Bárbara Crespo (@crespobarbara). Junto a ellas, prestigiosos profesionales de la comunicación digital, como Alejandro Domínguez Bescansa (Director de Cuentas en Apple Tree Communications), Verónica González Soriano (Comunity Manager en Telva) o Gabriel Aldámiz (cofundador de Chicisimo), nos darán las claves para sacarle el máximo rendimiento comercial a las redes sociales.

También tendrán su espacio interesantes ponencias dedicadas a los emprendedores y a quienes están intentando acceder al mundo laboral, así como las que tendrán como protagonista al comercio electrónico y su importancia en el mundo empresarial actual. El Ayuntamiento de A Coruña también  ha querido estar presente en este importante evento, y estará representado por Fernanda Arenas, Gerente de Turismo de la ciudad.

El programa se completa con un cocktail y con la Fiesta Victoria Club que tendrá lugar la noche del viernes 4 en uno de los fantásticos salones del Hotel Finisterre.

Los interesados en asistir a estas jornadas disponen de toda la información en www.ecomfashionblog.com y a través del twitter @ecomFashionBlog

El Día de Galicia más triste

luto_Galicia

El destino, la mala suerte, la imprudencia o, probablemente, la conjunción de varias causas en el momento más inoportuno, convirtieron el pasado miércoles en una gran tragedia lo que tenía que haber sido una noche de fiesta, como preludio de un día festivo para celebrar el Día de Galicia. Además, la fatalidad quiso que fuese precisamente en Santiago de Compostela y en vísperas de las fiestas en honor del Apostol donde un terrible accidente de ferrocarril acabase con la vida de 80 pasajeros, tiñendo de luto y de tristeza una fecha de las consideradas como más felices del calendario. 

No seré yo quien haga desde aquí ninguna conjetura sobre las causas del descarrilamiento; pero sí espero que se investigue hasta el final, se depuren responsabilidades y se tomen las medidas oportunas para que accidentes como éste no vuelvan a suceder jamás. Esto ni les devolverá la vida a las víctimas ni les servirá como consuelo para sus familiares y amigos; pero es la única forma de conseguir algo de este drama que nos ha encogido el corazón a todos. 

Como aficionado y usuario de las redes sociales pude comprobar desde el primer momento como al lado de miles de mensajes de solidaridad y de pésame, se sumaron varios descerebrados que se permitieron hacer chistes y escribir disparates sobre un hecho terrible. Como no quiero ser un monstruo como ellos, no les desearé ningún mal, pero sí que manifiesto que tienen todo mi desprecio como personas. 

Y, lo más triste, es que al lado de estos desalmados también aparecieron algunos mensajes de politiquillos de tres al cuarto que vieron la ocasión de sacar algún rédito político a esta desgracia. Para ellos también toda mi repulsa. 

Otro tema importante es el del comportamiento que han tenido los medios de comunicación. Mi felicitación y mi agradecimiento para los medios públicos gallegos (radio y televisión) que estuvieron desde el primer momento informando y ayudando a la hora de transmitir mensajes de ayuda y de colaboración. Por su parte, la televisión pública española estuvo lenta, torpe y tardó en reaccionar. Y qué decir de las televisiones privadas generalistas que, como siempre, tuvieron un comportamiento vergonzoso, no cambiaron su programación y siguieron emitiendo sus bazofias y su telebasura. Pero eso sí, al día siguiente se pusieron estupendos y se echaron las manos a la cabeza porque el presidente Feijóo, en el Día de Galicia más triste de la historia, emitió un mensaje en gallego, además de recrearse y buscar todo el morbo posible para ganar unas décimas de audiencia. 

Por supuesto en todas las tertulias, tanto en radios como en televisiones, surgieron un montón de tertulianos expertos en ferrocarriles y que conocían como nadie los sistemas técnicos de frenado más avanzados y las medidas de seguridad más sofisticadas. Una vez más se demostró que la osadía de muchos paniaguados no tiene control. 

En la prensa escrita, un poco de todo. Mucho titular sensacionalista y muchas fotos desagradables que no aportan nada a la información. Sé que es muy difícil poner límites a la libertad de prensa y al derecho a la información, pero creo que, en casos como éste, debe primar por encima de todo el respeto hacia las víctimas y sus familiares. 

Sobre este tema quiero recoger un tuit escrito por mi amigo @Laboreiro y que tendría que hacer reflexionar a todos los profesionales de la comunicación: “A los periodistas decentes que quedan en este país les toca velar por la salud de su oficio. Echarle coraje y mojarse”. Ahí lo dejo. 

Dejo para el final mi admiración, mi felicitación y todo mi respeto hacia bomberos, policías, médicos y todo el personal sanitario y de protección civil, todos ellos empleados públicos que dieron una lección de servicio y de entrega a los demás. Y, por supuesto, a todos los ciudadanos anónimos y vecinos de la zona que se volcaron desde el primer momento, demostrando que ante las circunstancias más duras la sociedad civil responde y arrima el hombro. 

Gente muy cercana y muy querida por mí han perdido a algún amigo y a algún compañero de trabajo. Comparto con ellos su tristeza y solo me queda enviar un mensaje de apoyo y de pésame a los familiares de las víctimas, y mi deseo de que todos los heridos se recuperen lo más pronto posible.

 

Presentación de los vinos Pagos de Ancal

presentación pagos de ancalAyer por la tarde-noche tuvo lugar en la terraza del Hotel Finisterre la presentación de los vinos Pagos de Ancal de la D.O. Valdeorras. Dichos vinos forman parte del proyecto puesto en marcha por Antonio Calvo Lameiro, propietario del magnífico restaurante Comei Bebei situado en Oleiros, en colaboración con las bodegas Alán de Val. 

Los asistentes tuvimos ocasión de probar tres de las seis variedades que van a empezar a comercializar. Dos de ellos eran vinos tintos, uno elaborado a partir de uva garnacha tintorera y otro mencía, perfectos para acompañar cualquiera plato consistente, tipo cocido, lacón, cabrito, porco celta (una de las especialidades del Comei) y, por supuesto, toda una gama de embutidos de fabricación propia, que también tuvimos ocasión de degustar. El otro vino era un godello que, según los testimonios de los allí presentes, puedo afirmar que se convirtió en la estrella de la presentación. 

Una particularidad de esta bodega es que los vinos cuentan con un valor añadido, ya que las etiquetas, una para cada variedad de caldo, cuentan con la reproducción de unos dibujos realizados expresamente para la ocasión por Xoti de Luis, uno de nuestros pintores gallegos más cotizados.

Y, como no podía ser de otra forma, en el medio de esta conjunción y como punto de encuentro entre enología y cultura aparece la figura de mi gran amigo Fede G. Poncet, amante de la buena comida, del arte y, en general, del buen vivir.

Desde Con dos cubitos quiero desearle al bueno de Toni mucha suerte en esta nueva aventura, y animo a mis lectores amantes de la buena mesa a que le hagáis una visita en el Comei Bebei, de donde os aseguro que saldréis encantados.

Cuando lo más importante es ser persona

Una de las personas más cercanas a mí, más querida y a la que considero como mi hija se encuentra desde el pasado mes de noviembre en Nueva York por motivos académicos y laborales, y no volverá a su casa hasta dentro de seis meses. Está feliz y encantada porque vivir en la capital del mundo es una experiencia que seguro que le enriquecerá en todos los aspectos y además le ayudará en su futuro profesional. Pero eso no quiere decir que no se emocione ante cualquier referencia a España, y que incluso, aunque vivimos en una época en el que a través de la tecnología puedes estar conectado en todo el mundo en tiempo real durante las veinticuatro horas del día, necesite sentir cerca algo que le recuerde a su país.

Esta introducción viene al caso porque sobre las 20 horas de ayer (hora local de Nueva York), la selección española de fútbol, campeona de todo lo habido y por haber, llegaba al Hotel Ritz Carlton de NYC, situado en Central Park, porque mañana jugará un partido amistoso, con vistas a preparar la próxima edición de la Copa de Confederaciones.

Y, como no podía ser de otra forma, españolitos residentes en Manhattan y alrededores, entre los que se encontraba mi hija, se desplazaron a recibir a tan magnos embajadores de la patria, con la ilusión de saludarles y, a ser posible, conseguir un autógrafo o simplemente hacerse una foto con ellos. Además, muchos de ellos se rascarán el bolsillo y pagarán 120 dólares por ir hasta el Yankee Stadium a emocionarse escuchando el himno español y a agitar las banderas animando a su selección, en un acto que a buen seguro les hará sentirse más cerca de sus hogares.

Pues bien, de una expedición formada por veinticinco jugadores, entrenadores, empleados, directivos y toda la parafernalia que les acompaña, sólo Sergio Ramos tuvo el detalle de acercarse hasta el grupo de aficionados que estaban allí recibiéndoles, y dedicó un momento a saludarles.

Un futbolista que marque muchos goles, realice unos regates inverosímiles o evite que el rival cree peligro seguro que ganará muchos títulos, mucha fama y mucho dinero, pero nunca pasará de ser considerado, simplemente, un buen futbolista. Sin embargo la vida es más que eso, y valores como la educación y el respeto hacen a las personas mucho más grandes y admirables.

Por eso desde Con dos cubitos quiero recordar el gesto de Sergio Ramos y agradecerle su comportamiento con esos jóvenes que se encuentran muy lejos de sus casas, y que sólo buscaban un saludo y una sonrisa de alguien cercano.

Ramos_Bego_NYC

Nota: La fotografía, conseguida a través de Antena3 Noticias, recoge el momento en el que Sergio Ramos se acerca y firma una bandera andaluza en presencia de los aficionados españoles.

Felicitaciones de cumpleaños 2.0

feliz cumpleañosCon motivo de mi reciente cumpleaños tuve ocasión de comprobar como en los últimos años han ido evolucionando las formas de felicitación. Ese día me reí porque mi hijo a primera hora me había felicitado por WhatsApp, al cabo de un par de horas volvió a hacerlo por Twitter y por la noche remató la felicitación con una llamada al teléfono móvil. Y eso me hizo pensar en la cantidad de formas que tenemos hoy en día de demostrarle a alguien querido que nos hemos acordado de él.

Aparte de las mencionadas anteriormente, hacerlo a través de Facebook es una de las más recurridas hoy en día. Además el Sr. Zuckerberg tiene el detalle de enviarte el domingo un recordatorio con la fecha en la cumplirán años tus amigos durante esa semana, y día a día, por si te has olvidado, te refresca la memoria para que no quedes mal con nadie.

Los grandes damnificados por la utilización de las nuevas tecnologías han sido el teléfono fijo, el correo electrónico y el SMS. El primero suele ser el método más utilizado por las madres y por las tías de cierta edad, ya que siguen considerando que si no escuchas su voz la felicitación puede quedar entre fría e impersonal. El correo electrónico sigue resultando muy cómodo, puedes explayarte a gusto e incluso se puede enviar alguna postal con alguna chorradita referente a tan señalado día, aunque bien es cierto que el WhatsApp, como forma de comunicación inmediata, le ha ido robando usuarios. Y qué decir de los SMS, considerados hasta hace relativamente poco tiempo como la quintaesencia de las comunicaciones. Sin embargo, hoy en día recibes uno y hasta te asustas mientras piensas antes de abrirlo ¿pero todavía tengo amigos tan anticuados?

Lo cierto es que hasta el momento, contra quien nadie ha sido capaz de competir es con la tarjeta de El Corte Inglés, que todos los años llega puntualmente a su cita un par de días antes del evento, como si quisiera recordarnos que nos tiene controlados con un inquietante sé que estás ahí. Y confieso que, mientras abro el sobre, siempre pienso seguro que este año D. Ramón Areces me envía un vale de 50 euritos.

También se me ocurren otras formas de felicitar el cumpleaños que me hubiesen hecho muy feliz, aunque soy consciente de su dificultad. Una sería por medio de una paloma mensajera, pero bien es cierto que entre mis allegados no se encuentra nadie aficionado a la colombofilia. Y la otra sería recibir la felicitación dentro de una botella lanzada al mar desde alguna de nuestras playas. Seguramente alguno lo hayáis intentado, aunque soy consciente de que con esta extraña primavera que tenemos, probablemente las mareas hayan hecho que la botellita haya caído en manos de un pescador de focas en la Antártida.

Sería cínico no admitir que a todos nos hace ilusión que se acuerden de uno, sea de la forma que sea. Pero donde esté esa felicitación sincera con beso, ojitos golosos, abrazo, achuchón y brindando con una copa con dos cubitos, que se quiten todas las felicitaciones 2.0.