MUNDIARIO

A principio de este año inició su andadura dentro del mundo de la comunicación digital http://mundiario.com/, editado y dirigido por el prestigioso periodista José Luis Gómez. Se trata de un periódico global dedicado al análisis y la opinión, principalmente, de noticias de carácter político y económico; pero también cuenta con otras secciones, como deporte, cultura, sociedad, tecnología o salud. 

Desde la semana pasada colaboro en dicho proyecto como analista deportivo, por lo que os invito a todos los seguidores de Con dos cubitos  a que conozcáis MUNDIARIO, con el convencimiento de que no os defraudará y se convertirá en una de vuestras referencias diarias de acceso a la información.

Los números de 2012

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

4,329 films were submitted to the 2012 Cannes Film Festival. This blog had 16.000 views in 2012. If each view were a film, this blog would power 4 Film Festivals

Haz click para ver el reporte completo.

Regalos navideños para todos

regalos navideñosUno de los momentos más esperados del año es el que ya ha comenzado y que se prolongará durante las próximas semanas: las compras navideñas. No hay nada más bonito que pensar con tiempo lo que más le puede gustar a nuestros familiares más cercanos, y dedicar varios días a buscarlo y a comparar en diversos establecimientos sobre los pros y los contras del regalo elegido, aguantando codazos, pisotones y malas caras por parte de otras personas tan previsoras como nosotros.

Pero claro, somos españoles y, casi tan español como el porompompero, es salir el último día a última hora a comprar al corre corre mientras pensamos “a mí el año que viene no me vuelve a pasar esto”. Y así, lo más normal es que le regalemos una corbata a alguien que, como mucho, la usará si un día sufre un accidente doméstico y tiene que hacerse un torniquete; o una cartera-monedero-billetera monísima, con un montón de compartimentos, pero que ya se la hemos regalado a la misma persona durante años y años; o un jersey talla XL, porque era la última que quedaba, a un familiar que no levanta más de dos palmos del suelo, eso sí, con la socorrida cantinela de “tiene ticket regalo por si lo quieres cambiar”.

En el apartado de regalos de mal gusto, están el obsequiar con una pitillera a un exfumador, una raqueta de pádel a un recién operado de una hernia discal o un aparato para depilar a cualquier mujer, en lo que puede ser considerado una indirecta, cuando no un insulto. Ahora bien, si alguno se encuentra especialmente gracioso y con ganas de tensar la cuerda, le recomiendo que le regale a su mujer una tabla de la plancha, con el aviso de que las consecuencias pueden ser imprevisibles.

En estas fechas uno de los personajes más fascinantes es el experto en hacer regalos-boomerang, es decir, ese regalo que hace un auténtico jeta pensando única y exclusivamente en su provecho. Ejemplos claros son regalar un jamón ibérico o una botella de whisky de malta a alguien que vive en tu casa, o un ordenador portátil de última generación cuando sabes que la última tecnología punta que tuvo el receptor fue el lápiz con una goma de borrar en uno de sus extremos. En este campo hay auténticos profesionales, como aquel que le regaló un coche deportivo a su mujer… ¡y la muy infeliz no tenía carnet de conducir! Y reconozco que todavía no conozco a ningún joven que le haya regalado a su abuela unas botas de fútbol del número 43, aunque me gusta pensar que ese genio existe.

A nivel personal, confieso que el regalo que menos ilusión me ha hecho de toda la vida era una cajita con tres pañuelos porque nunca supe qué carallo hacer con ellos. Ahora bien, por mi expresión debían de pensar que era mi regalo preferido porque durante años no me libré de la dichosa cajita, acompañada de la frase «¿verdad que unos pañuelitos siempre vienen muy bien?»

Supongo que este post les habrá servido de mucho y les será de gran ayuda a la hora de realizar sus compras navideñas. Y los que tengan pensado hacerme algún regalo, ya saben que acertarán siempre que el presente combine bien con dos cubitos.