Rajoy enseña sus cartas

El nuevo Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dio a conocer la composición de su Gabinete en una meteórica rueda de prensa, que seguro que estará entre las más rápidas de la historia. La verdad es que era la vez en la que había más expectación, probablemente porque las filtraciones fueron prácticamente nulas y todos los datos y nombres que se publicaron estaban basados en pronósticos y elucubraciones periodísticas.

En este blog, en el post publicado el día 29 de noviembre titulado Mi quiniela ministerial, tuve la osadía de aventurar la formación del gobierno, y me comprometí con mis lectores a comentar los resultados:

. Vicepresidencia, Ministra de Presidencia y Portavoz: Soraya Sáenz de Santamaría. En este tema Rajoy y yo pensamos lo mismo (no tengo claro si tengo que alegrarme o preocuparme).

. Ministerio de Economía y Competitividad: Luis de Guindos. En mi quiniela, y pensando en que no desdoblaría el Ministerio de Economía y Hacienda, lo coloqué como Gobernador del Banco de España, o sea, en un cargo relevante de poder dentro del sistema económico y financiero.

. Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas: Cristobal Montoro. Para mí, Ministro de Economía y Hacienda; no es un acierto al cien por cien, pero está cerca.

. Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación: José Manuel García-Magallo. Una de las grandes sorpresas, aunque se trata de un experto eurodiputado con una larga trayectoria en asuntos internacionales. Mi apuesta había sido Miguel Arias Cañete, llamado al final para otras funciones.

. Ministro de Justicia: Alberto Ruiz-Gallardón. Acierto pleno.

. Ministro de Defensa: Pedro Morenés. Fue mi primer fallo, ya que Pío García Escudero ya fue nombrado Presidente del Senado hace unos días.

. Ministra de Fomento: Ana Pastor. Con su experiencia en Sanidad creí que repetiría ministerio, pero tenía claro que estaría en el Gobierno. Mi apuesta fue por José Manuel Soria, quien también ocupará una cartera.

. Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente: Miguel Arias Cañete. Estaba destinado a ocupar un gran ministerio y al final Rajoy ha optado por nombrar a uno de sus pesos pesados para llevar esta cartera. Elvira Rodríguez seguramente ocupará un puesto relevante dentro de este ministerio.

. Ministerio de Interior: Jorge Fernández Díaz. Aposté por un experto en la lucha antiterrorista, como Astarloa, y pensé que Fernández Díaz podría ir a la Presidencia del Congreso.

. Ministra de Empleo y Seguridad Social: Fátima Báñez. En mi post, González Pons se haría cargo del Ministerio de Trabajo. Fallo garrafal, en ningún momento conté con la andaluza Báñez para ningún puesto.

. Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: Ana Mato. Tenía claro que tendría un ministerio, pero no éste.

. Ministerio de Educación y Cultura: José Ignacio Wertz. Me apunto el acierto de la unificación de estos dos ministerios en uno, y resalto el fracaso absoluto de mi candidato.

. Ministerio de Industria, Comercio y Turismo: José Manuel Soria. Otro de los que sonaba como seguro ministro, aunque le asigné la cartera de Fomento.

En resumen, de los trece nueve ministros, en mi post “nombré” a siete, aunque varios de ellos en ministerios distintos. También dejé caer los nombres de Luis de Guindos y de Jorge Fernández Díaz, y no me acerqué, ni de lejos, a los nombramientos de Morenés, Báñez, García Merallo y Wertz. Aunque está claro que no podré ganarme la vida como adivino, estoy contento con los resultados, y espero la opinión y las críticas de mis lectores.

Una vez conocida la composición del Gobierno, les felicito y brindo por ellos con una copa con dos cubitos… y les pido y, si me lo permiten,  les exijo que se pongan a trabajar desde ya.

A sus pies, querida Cesaria

Por desgracia, esta tarde el débil y castigado corazón de la gran Cesaria Evora (Cabo Verde, 1941) se apagó como una vela, sumiendo en un estado de tristeza y melancolía, acorde con el estilo de sus canciones, al mundo de la música y de la cultura. En mayo del año 2010 se había sometido a una delicada operación de corazón que fue minando su salud, hasta el punto de anunciar hace tres meses, a los 70 años de edad, que se retiraba de los escenarios.

La cantante caboverdiana fue la protagonista de una vida de cuento: nacida en una familia muy pobre, a los 16 años ya cantaba por los bares de su ciudad, y con el paso del tiempo llego a convertirse en una artista de prestigio. Pero en el año 1975, debido a problemas económicos y personales, dejó de cantar durante casi una década y vivió lo que ella misma denominó un periodo negro, en el que luchó para vencer su dependencia del alcohol.

En el año 1988 retomó su carrera musical, y fue en 1992, con la grabación de su álbum Miss Permufado, cuando consiguió el reconocimiento internacional. Desde esa época tuvo una exitosa carrera, hasta que en el año 2004 fue recompensada con un Grammy al mejor álbum de música contemporánea por Voz de amor.

Consideraba como la reina de la morna (sugerente estilo musical, mezcla de fado portugués, tango argentino,  modinha brasileña y lamento angoleño), también se le conoció como la diva de los pies descalzos, ya que así salía a los escenarios para denunciar la situación de pobreza en la que vivían muchos de sus compatriotas.

Como solía decir en la mayoría de entrevistas “toda mi vida es la música”. Por eso, no hay mejor forma de recordarla que, tomando una copa con dos cubitos, disfrutar de alguna de esas joyitas que nos ha dejado en forma de canciones… A sus pies, querida Cesaria.

Dos culés en el Bernabeu

Como conté en mi último post publicado el pasado día 8 de diciembre titulado  … Y otro “partido del siglo”, el sábado estuve en el Estadio Santiago Bernabeu presenciando el Real Madrid-Barça, invitado por mi querido hijo Alex, un reconocido culé, “igualiño que el difuntiño de seu pai”, tal y como diríamos en Galicia.

Dos culés en el Bernabeu

Dos culés en el Bernabeu

Después de tener la suerte de disfrutar en directo del mejor partido de fútbol que se puede presenciar hoy en día en todo el mundo, nos pasamos varias horas analizando lo que habíamos vivido, dando buena cuenta de una botella de ron, gracias, ¡cómo no!, a varias dosis de condoscubitos.

Como no tengo intención de engañar a mis lectores, confieso abiertamente que los dos somos muy culés, pero queremos trasmitirles las conclusiones a las que hemos llegado, basándonos únicamente en la experiencia que tuvimos dentro del estadio.

El ambiente era el de la grandes ocasiones: gradas llenas a reventar, ni un asiento libre, profusión de banderas blancas, mosaico que reproducía el escudo merengue al saltar los jugadores al campo… No faltaron ni el Nessum Dorma ni el himno del Madrí interpretado por el gran Plácido Domingo.

El público estuvo muy animado desde el principio, y más en cuanto a los 23 segundos de partido su equipo ya se había adelantado en el marcador. En la zona en la que nos encontrábamos había más aficionados blaugranas que nosotros, y la grada estuvo muy respetuosa, salvo la acción aislada de algún energúmeno (energúmena en este caso) de los que, por desgracia, pululan todas las semanas por nuestros campos. Es más, quiero destacar que vi el partido al lado de un aficionado merengue, que lucía una gran bufanda de su club, y con el tuve ocasión de departir amistosamente sobre fútbol durante los noventa minutos, despidiéndonos con un fuerte apretón de manos.

Sobre el campo se dieron cita los mejores futbolistas del mundo: al lado de Messi y de C. Ronaldo, estaban prácticamente todos los componentes de la selección española, actual campeona de Europa y del mundo, y otras estrellas del fútbol mundial, como Alves, Özil y Benzemá. Muy pocos jugadores de otros equipos tendrían ocasión de formar parte de este espectáculo (quizás Drogba, Van Persie, Silva, Rooney o Neymar).

El partido fue intenso desde el comienzo, con un Real Madrid que salió en tromba, presionando muy arriba y que, tras conseguir el primer tanto muy pronto, tuvo el control del partido durante los primeros veinte minutos. A partir de ese momento, el equipo de Guardiola empezó a tocar y fue consiguiendo imponer su estilo, hasta lograr el tanto del empate. Así se llegaba al descanso, con unas tablas que, visto lo visto hasta ese momento, hacían justicia en el marcador.

En la segunda parte el equipo azulgrana se hizo con la posesión del balón, y empezó a acosar la portería de Casillas, logrando ponerse por delante en el marcador tras una jugada con cierta dosis de fortuna. En ese momento, lo que más nos sorprendió fue que el Bernabeu tardó en reaccionar, como si sintiesen que la remontada era muy complicada. Tras unos minutos en los que los blancos pudieron lograr el empate, el Barça dio el golpe definitivo con una gran jugada colectiva que supuso el tercer gol. Tras ese mazazo, un silencio sepulcral se apoderó del estadio, con lo que estaba claro que eran los jugadores quienes tenían que levantar el partido, ya que los espectadores se quedaron desconcertados. Desde ahí y hasta el final, lo más destacado fueron las espectaculares jugadas de Iniesta, aplaudidas deportivamente por todo el público, incluida la ovación final con la que le premiaron cuando fue sustituido.

En directo, nos sorprendieron dos detalles: la frialdad con la que fueron recibidos los cambios ordenados por Mourinho, acompañados por algún silbido, y el runrún en tono crítico dirigido a C. Ronaldo cada vez que intentaba alguna jugada y no le salía.

También escuchamos comentarios referidos a los fichajes que ambos clubes realizaron este verano: así mientras se destacaba que las dos novedades blaugranas, Cesc y Alexis, realizaron un buen partido y los dos consiguieron marcar, se criticaba que, de los cinco fichajes merengues, solo jugó Coentrao, un jugador que costó más de 30 millones de euros  y que, a mayores, fue alineado fuera de su posición natural.

En resumen, vivir un Madrid-Barça en directo es uno de los mejores espectáculos a los que se puede asistir, y que tenemos la suerte de poder disfrutarlo en nuestra liga; así es que desde Condoscubitos les recomendamos encarecidamente que, si tiene ocasión, no la dejen pasar de largo.

Estadio Santiago Bernabeu

Estadio Santiago Bernabeu

 

… Y otro «partido del siglo»

Este sábado se jugará una vez más, el enésimo “partido del siglo”. Todos las temporadas se juegan, por lo menos, dos; y, si se dan una serie de casualidades, tal y como sucedió la temporada pasada, pueden jugarse hasta cinco.

La verdad es que un Madrid-Barca de fútbol trasciende el ámbito meramente deportivo y se convierte en un acontecimiento social e, incluso, político. Como muestra, habrá que fijarse en quienes poblarán el día 10 el palco del Santiago Bernabeu; es más, hay quien ha llegado a decir que, probablemente, de ahí salga, en parte, la composición del próximo gobierno de Rajoy.

A nivel social, está prácticamente asegurado que su retransmisión televisiva volverá a batir el record de audiencia, fijado hasta el momento en los más de 14 millones de espectadores que presenciaron la última final de la Copa del Rey, disputada por los mismos protagonistas. Y, como quiera que hoy en día son los dos equipos de fútbol más potentes a nivel mundial, el partido será visto en directo por más de 300 millones de aficionados, a pesar de que el horario no es el más adecuado para captar al potencial mercado chino.

En el plano estrictamente deportivo, será un duelo vibrante entre las dos mejores plantillas del momento, y nadie duda de la calidad del espectáculo que nos ofrecerán muchos de los mejores futbolistas del mundo: así, volverá a hablarse de la rivalidad entre Casillas y Valdés, de si ha llegado el momento de que Ramos releve a Pujol en la selección, de si un centro del campo más físico (Alonso, Lass o Khedira) es más eficaz que uno más técnico (Busquets, Xavi, Iniesta o Cesc) o de si, como no, es más efectiva la potencia de Ronaldo o la fantasía de Messi.

Para que no falta de nada, también está servido el duelo en los banquillos: Mourinho contra Guardiola, cuya rivalidad va más allá de los terrenos de juego, ya que en las últimas temporadas se han disputado el título de mejor entrenador del mundo. Es más, la polémica ya está servida porque la Uefa no ha nominado al portugués entre los candidatos a conseguir el premio al mejor técnico del 2011. Las malas lenguas dicen que, tras el deplorable espectáculo que protagonizó galopando a los lomos de Callejón por la banda de Mestalla, probablemente este año consiga el premio al mejor jockey.

Y, por desgracia, seguro que una de las grandes y silenciosas protagonistas del partido será la señora madre del árbitro encargado de hacer cumplir el reglamento, Fernández Borbalán, quien tiene ante sí el reto, casi imposible, de conseguir contentar a todos.

De lo que no tengo ninguna duda es de que este sábado, a partir de las 22:00h, muchos de mis lectores estarán sentados delante de la televisión disfrutando de un partidazo, mientras se toman una (o más de una) copa con dos cubitos. En esta ocasión, yo tendré la suerte de estar contemplando el espectáculo en el mismísimo Estadio Santiago Bernabeu… pero no se preocupen, no estaré en el palco, ya que mi nombre, incomprensiblemente, no aparece en ninguna quiniela gubernamental.

Mi quiniela ministerial

Desde la noche del pasado 20 de noviembre y hasta que Rajoy sea investido Presidente y anuncie la composición de su Gobierno, uno de los temas principales de cualquier conversación es especular con quiénes serán nombrados ministros. Si esto lo llevamos tanto a las tertulias radiofónicas y televisivas como a las páginas de los periódicos, veremos la capacidad de inventiva de la mayoría de nuestros prestigiosos periodistas, amparando siempre sus informaciones “en una fuente cercana al próximo presidente que no puedo desvelar”.

Así es que desde este blog tampoco voy a ser menos y quiero compartir con mis queridos lectores mi quiniela ministerial. Descartados, por una parte Cospedal, Arenas y Feijoó, quienes en estos momentos no pueden abandonar sus compromisos con sus Comunidades Autónomas, y, por otra, Rodrigo Rato, quien ya está bastante ocupado colocando a sus candidatos, mi apuesta es la siguiente:

El puesto de Presidente del Gobierno es el que no admite ninguna duda: en el caso de Mariano Rajoy, tras las derrotas electorales de 2004 y 2008, se puede decir que a la tercera va la vencida, y tendrá la responsabilidad, y casi la obligación, de acertar en los nombramientos de los miembros de su ejecutivo.

A su lado, y como persona de máxima confianza, estará Soraya Sáenz de Santamaría, que aglutinará en su puesto la Vicepresidencia política, el Ministerio de Presidencia y será, además, la Portavoz del Gobierno.

El Ministerio de Economía y Hacienda, sin duda el puesto más importante dada la situación actual de crisis, lo ocupará Cristobal Montoro, hombre de confianza de Rodrigo Rato, con lo que éste coloca una pieza en un lugar de privilegio y así se asegura su influencia en las decisiones de gran calado.

Miguel Arias Cañete es el principal candidato a ocupar el Ministerio de Asuntos Exteriores. En esta legislatura jugará un papel fundamental conseguir relaciones fluidas con la Unión Europea, y ahí la experiencia del exministro de Aznar puede jugar un papel destacado.

El Ministerio de Justicia será el destino de Alberto Ruiz-Gallardón. El todavía alcalde de Madrid abandonará su puesto en el consistorio madrileño para afrontar el reto de realizar una profunda reforma en el sistema judicial español, amparándose en sus conocimientos jurídicos, ya que proviene de la carrera fiscal.

Un Ministerio que no cuenta con muchos candidatos es el de Defensa, que podría ser para Pío García Escudero, tras su labor realizada durante años en el Senado. Para el Ministerio de Interior suena Ignacio Astarloa, experto en la lucha antiterrorista, y que probablemente le arrebate el puesto a Antonio Basagoiti, a quien Rajoy prefiere mantener en el País Vasco.

El canario José Manuel Soria cuenta con muchas papeletas para abandonar las islas para hacerse cargo del Ministerio de Fomento, un puesto muy goloso en época de bonanza económica, pero en el que habrá que tener mucha capacidad de negociación ante los recortes previstos. Elvira Rodríguez, exministra de Aznar y persona del entorno de Rato, es la principal candidata a dirigir el Ministerio de Medio Ambiente, Mundo Rural y Marino.

La directora de la campaña del Partido Popular, Ana Mato, será recompensada con un puesto como ministra, que bien pudiera ser el que salga de la unión de Educación y Cultura, con un importante apartado para Deportes. Otro de los políticos populares más fieles y cercanos a Rajoy, Esteban González Pons, se hará cargo de un nuevo Ministerio integrado por Trabajo y el antiguo de Industria, Turismo y Comercio. Para finalizar, es más que probable que Ana Pastor vuelva a ser nombrada titular del Ministerio de Sanidad y Políticas Sociales, cargo que ya ocupó entre los años 2002 y 2004.

Al margen de los ministros, Rajoy también se acordará de Jorge Moragas, al que quiere tener a su lado como Jefe de Gabinete, lo que en la práctica equivale a ser el encargado de «la fontanería» de la Moncloa. También tendrá relevancia el puesto de Presidente del Congreso; y más en esa ocasión, en la que estarán presentes el mayor número de partidos políticos de todas las legislaturas, y entre ellos Amaiur. Probablemente el catalán Jorge Fernández Díaz sea el elegido para mantener el buen orden parlamentario.

Para finalizar, dos pesos pesados dentro del partido, como Federico Trillo y Josep Piqué, puede que reciban algún importante encargo. Probablemente, Luis de Guindos sea nombrado Gobernador del Banco de España. Y atentos a este nombre: Pilar Rojo, presidenta del Parlamento Gallego, y persona integrante del círculo íntimo de Rajoy.

Ésta es mi apuesta, meditada mientras disfruto de una copa con dos cubitos. Y, una vez que Rajoy anuncie la composición de su gobierno, me comprometo a comentar en un nuevo post si mis predicciones se han cumplido o no.

Y mientras esperamos que llegue ese día, animo a mis queridos lectores a que compartan sus predicciones… ¡hagan juego, señores!