Floriano, Hernando y ‘los naranjitos de Siudatans’

Albert Rivera en Twitter.

Albert Rivera en Twitter.

Cuando un problema se plantea mal es imposible dar con la solución del mismo. Algo tan sencillo como esto, parece que no acaba de entenderlo el partido del gobierno que lleva ya varios años recibiendo mensajes por parte de su electorado, aunque es incapaz de descifrarlos.

De otra forma no se entiende que estén planteando tan mal la recuperación de un buen número de votos que, según todos los indicadores, están perdiendo en favor de Cuidadanos, el partido de Albert Rivera que aspira a ser determinante en este año tan importante a nivel electoral.

Si primero fue la gracieta de Floriano, director de campaña de los populares, jugueteando con el nombre de Ciudadanos hasta llegar al absurdo de llamarles en la misma comparecencia Siudatans, Siutadans y Siutatans, ahora se suma Hernando, portavoz del grupo parlamentario popular, quien intentó desmerecer al partido de Rivera denominándole ‘los naranjitos’.

En ambos casos, Rivera demostró tener cintura y volteó la situación a su favor, aprovechando las redes sociales para ridiculizar a su adversario político y, seguramente, para conseguir pescar más votos en el caladero ‘popular’. Es más, seguro que el político catalán estará deseando que los lumbreras del partido de Rajoy se refieran a ellos como ‘los naranjitos de Siudatans’ para seguir poniendo el contador de votos en marcha.

Cinco flashes sobre el debate del estado de la nación

parlamentoConfieso que no he podido – y, no les voy a mentir, ni he querido, ni me lo planteado – seguir en su totalidad el debate sobre el estado de la nación que se ha celebrado en estos días. Pero sí que he estado atento a las noticias, a la prensa y a las redes sociales, con lo que me ha servido para formarme una opinión sobre lo sucecido y que resumo en estos cinco flashes:

1. Catorce intervenciones de catorce portavoces de catorce formaciones políticas. Seguro que la variedad enriquece, aunque en ocasiones se corre el peligro de convertir el Parlamento en una grillera. En estos momentos, en el Congreso hay dos grupos mayoritarios – PP y PSOE – con vocación de gobierno y los otros doce van “a hablar de su libro”.

2. Las encuestas pronostican unos resultados en los que, de cumplirse, los posibles pactos de gobierno deberán hacerse en función de dos fuerzas políticas – Podemos y Ciudadanos – que no tienen representación parlamentaria y que, por lo tanto, no han podido intervenir en el debate. Pero sí han sido capaces de trasladar dicho debate a la calle y a las redes sociales.

3. Me llamó poderosamente la atención asistir a turnos de contrarréplica leyendo papeles. Eso quiere decir dos cosas: o que saben lo que les van a responder y ya llevan preparada su intervención, o que – y es lo que me temo – les da igual lo que intenten rebatirles porque se van a limitar a soltar otro discurso, en formato rollo macabeo. Si esto es así, el parlamento podría pasar a llamarse ‘lectódromo’.

4. Unido al punto anterior, es lamentable comprobar el bajo nivel que tienen nuestros políticos como oradores. Unos se limitan a soltar una batería de datos difícilmente comprobables por los ciudadanos de la calle y otros aprovechan la tribuna para lanzar sus soflamas sin la más mínima línea argumental. ¿Se imaginan un parlamento con un sistema de participación más ágil, con propuestas, réplicas e intervenciones cruzadas?

5. Increíble, imperdonable, vergonzoso, insultante, bochornoso… y así podría seguir para calificar el comportamiento de la presidenta en funciones del Congreso jugando al archiconocido Candy Crash, puesto clave durante el debate ya que tiene las tareas, entre otras muchas, de velar por el correcto funcionamiento del mismo, dando la palabra, cortando las intervenciones o amonestando algún comportamiento inadecuado. Y, para tomar esas trascendetes decisiones, se supone que deber estar más atenta que nadie a todo lo que sucede en el hemiciclo. Pero, si vergonzoso fue su comportamiento, más sonrojante resulta que Celia Villalobos continúe en su puesto.

Floriano y Siutadans, nueva fórmula para hacer el ridículo

Hace unos días durante un encuentro preelectoral con simpatizantes, Carlos Floriano – jefe de campaña del Partido Popular – se refirió a Ciudadanos, el partido liderado por Albert Rivera, intentando llamarles por su nombre en catalán, lo que tuvo como resultado que emplease hasta tres fórmulas distintas, a cada cual más disparatada: Siudatans, Siutadans y Siutatans… Demencial y ridículo.

Los últimos sondeos dan un considerable aumento en intención de voto a Cuidadanos, lo que es lógico que haya provocado el nerviosismo en las filas populares, ya que ven que parte del electorado que pensaban recuperar puede cambiar de opción política. Lo que es deseable es que desde el PP empleen otros argumentos más consistentes para convencer a sus posible votantes, y no se queden en la mamarrachada de intentar desacreditar a uno de sus rivales utilizando, y mal, su nombre en catalán como una burda estrategia para excluirlo del debate a nivel nacional.