Floriano, Hernando y ‘los naranjitos de Siudatans’

Albert Rivera en Twitter.

Albert Rivera en Twitter.

Cuando un problema se plantea mal es imposible dar con la solución del mismo. Algo tan sencillo como esto, parece que no acaba de entenderlo el partido del gobierno que lleva ya varios años recibiendo mensajes por parte de su electorado, aunque es incapaz de descifrarlos.

De otra forma no se entiende que estén planteando tan mal la recuperación de un buen número de votos que, según todos los indicadores, están perdiendo en favor de Cuidadanos, el partido de Albert Rivera que aspira a ser determinante en este año tan importante a nivel electoral.

Si primero fue la gracieta de Floriano, director de campaña de los populares, jugueteando con el nombre de Ciudadanos hasta llegar al absurdo de llamarles en la misma comparecencia Siudatans, Siutadans y Siutatans, ahora se suma Hernando, portavoz del grupo parlamentario popular, quien intentó desmerecer al partido de Rivera denominándole ‘los naranjitos’.

En ambos casos, Rivera demostró tener cintura y volteó la situación a su favor, aprovechando las redes sociales para ridiculizar a su adversario político y, seguramente, para conseguir pescar más votos en el caladero ‘popular’. Es más, seguro que el político catalán estará deseando que los lumbreras del partido de Rajoy se refieran a ellos como ‘los naranjitos de Siudatans’ para seguir poniendo el contador de votos en marcha.

Floriano y Siutadans, nueva fórmula para hacer el ridículo

Hace unos días durante un encuentro preelectoral con simpatizantes, Carlos Floriano – jefe de campaña del Partido Popular – se refirió a Ciudadanos, el partido liderado por Albert Rivera, intentando llamarles por su nombre en catalán, lo que tuvo como resultado que emplease hasta tres fórmulas distintas, a cada cual más disparatada: Siudatans, Siutadans y Siutatans… Demencial y ridículo.

Los últimos sondeos dan un considerable aumento en intención de voto a Cuidadanos, lo que es lógico que haya provocado el nerviosismo en las filas populares, ya que ven que parte del electorado que pensaban recuperar puede cambiar de opción política. Lo que es deseable es que desde el PP empleen otros argumentos más consistentes para convencer a sus posible votantes, y no se queden en la mamarrachada de intentar desacreditar a uno de sus rivales utilizando, y mal, su nombre en catalán como una burda estrategia para excluirlo del debate a nivel nacional.