Curiosidades sobre los Oscars

Estos días se ha celebrado, un año más, la célebre entrega de los Oscars, los premios más codiciados dentro del mundo del cine. Así todos los medios de comunicación nos han informado sobre los ganadores de las distintas categorías, los derrotados, las sorpresas, las anécdotas… Y, por supuesto, del desfile de famosos por la archiconocida alfombra roja. El comentario más generalizado ha sido que, en esta ocasión, la llegada de las estrellas no estuvo rodeada del glamour propio de la ocasión, predominando la sobriedad y estando exenta, prácticamente, de extravagancias y de alardes de dudoso gusto. Sobre este tema, diré que a mí la que realmente me gustó fue Natalie Portman… elegante y turbadora.

Así es que como ya disponemos de suficiente información sobre la entrega de este año, aprovecho la ocasión para comentar algunos detalles curiosos sobre la historia de estos premios.

La primera edición se celebró en el año 1927 cuando, entre otros, los legendarios Raoul Walsh, Douglas Fairbanks o Luis B. Meyer fundaron la Academy of Motion Picture Arts and Sciencies. Tuvo lugar durante un banquete en un hotel de Los Ángeles, con una asistencia de 250 personas que abonaron 10$ por entrada. Curiosamente, durante los primeros años los periódicos conocían los resultados de antemano, ya que debían de informar esta misma noche, no adoptándose el sistema del sobre sellado hasta el año 1941. Y hay que destacar que las primeras entregas tenían una duración de poco más de cinco minutos.

La ceremonia del año 1953 fue la primera en ser televisada, siendo la de 1966 la primera que se retransmitió en color, convirtiéndose desde el primer momento en un fenómeno de masas que año tras año reventaba las audiencias. Actualmente, además del importante seguimiento televisivo, también destaca la participación de los amantes del cine a través de las redes sociales.

A lo largo de la historia solo tres ediciones vieron modificada la fecha prefijada por la Academia: la de 1938, por unas lluvias torrenciales que arruinaron la ciudad de Los Ángeles; la de 1968, por el asesinato unos días antes de Martin Luther King; y la última en 1981, por el intento de asesinato de Ronald Reagan.

Desde hace años la asistencia a los Premios es por invitación y ninguna localidad se pone a la venta. Tan importante como la entrega son las fiestas que se organización a continuación: actualmente, las dos más relevantes son la que celebra la propia Academia y la organizada por la revista Vanity Fair.

Sobre nominados y galardonados, destacan las más de 60 nominaciones y los 26 Oscars conseguidos por Walt Disney. Y solo tres películas se han llevado los cinco Oscars más importantes: mejor película, mejor director, mejor guion, mejor actor y mejor actriz. Fueron Sucedió una noche (1934), Alguien voló sobre el nido del cuco (1975) y El silencio de los corderos (1991).

Resulta sorprendente que grandes actrices y actores hayan tenido que ser recompensados con un Oscar honorífico como reconocimiento a toda su carrera, tras no haberlo conseguido a pesar de haber estado nominados en varias ocasiones. Este es el caso de Greta Garbo, Deborah Kerr, Gene Kelly o Kirk Douglas. Entre los directores, les sucedió lo mismo a dos genios como Ernst Lubitsch o Howard Hawks.

Pero, sin lugar a dudas, el caso más llamativo es el de Alfred Hitchcock, uno de los directores más influyentes en la historia del cine. Pese a haber rodado más de sesenta películas nunca consiguió el Oscar al mejor director. Creador de muchas películas inolvidables, estuvo nominado en cinco ocasiones por Rebeca (1940), Náufragos (1944), Recuerda (1945), La ventana indiscreta (1954) y Psicosis (1960). Pero, incomprensiblemente, solo recibió uno honorífico.

Las más de ochenta ceremonias de entrega de los Premios de la Academia están plagadas de anécdotas; pero lo realmente importante del cine son las películas y, ¡cómo no!, los espectadores. Así una película por muchos premios que consiga, como no logre atraer la atención del gran público, se podrá considerar como un fracaso, aunque ello implique ir en contra de la opinión de los eruditos.

No pienso discutir que el mejor sitio para ver una buena película es en una sala de cine. Pero seguro que más de uno preferirá el salón de su casa, un sofá cómodo, buena compañía… y una copa condoscubitos. El cine en general y Hollywood en particular con una fábrica de sueños y de ilusiones… ¡disfrútenlo!

Whitney Houston, última parada

Hace poco más de medio año nos dejó Amy Winehouse, en lo que fue la crónica de una muerte anunciada, y ahora de alguna manera se repite la tragedia con la muerte de Whitney Houston (Newark – New Jersey, 1963).

Whitney empezó a cantar muy joven en el coro infantil de la iglesia; en su familia se respiraba un gran ambiente musical, ya que era prima de Dionne Warwick y ahijada de la gran Aretha Franklin. A principios de los años 80 comenzó una fulgurante trayectoria profesional, convirtiéndose sin duda en la gran estrella musical de la década, consiguiendo, entre otros logros, siete números uno consecutivos en las listas de ventas de los Estados Unidos.

La década de los 90 comenzó con nuevos éxitos, hasta que en el año 1992 se produjeron dos hechos que marcaron, el resto de su vida: por un lado, debutó en el cine protagonizando la película El guardaespaldas, compartiendo cartel con Kevin Costner, y grabando la banda sonora que incluía el tema I Will Always Love You, que destrozó todas las previsiones iniciales, convirtiéndose en la más vendida de la historia de la música.

Y ese mismo año se casó con el cantante Bobby Brown, con el que vivió un turbulento matrimonio, marcado por los escándalos, las peleas, episodios de malostratos y posteriores reconciliaciones, y todo ello aderezado por grandes dosis de alcohol, drogas y pastillas.

Aún así prosiguió su exitosa carrera profesional, con nuevos discos que siguieron siendo éxitos de ventas y algún trabajo más para el cine, hasta que en el año 2002 tras varios episodios truculentos protagonizados con Brown, confesó su adición a varias sustancias estupefacientes, al mismo tiempo que se vio implicada en una demanda judicial contra su propio padre.

A partir de ese año tanto su carrera como su salud fueron decayendo progresivamente; tras varios internamientos en clínicas de rehabilitación y el posterior divorcio de su marido, intentó volver en varias ocasiones, aunque ya nunca más volvió a ser la misma estrella que había deslumbrado en el panorama mundial del espectáculo.

A sus millones de seguidores les quedará el consuelo de recordarla como la artista que más premios ha ganado (entre otros, seis Grammys) y que logró vender la astronómica cifra de 170 millones de discos en todo el mundo, siendo el single I Will Always Love You el tercer disco más vendido de la historia.

Y, ¡cómo no!, la mejor forma de recordar a la bella Whitney es escuchando su música. Así es que pónganse cómodos, sírvanse una copa condoscubitos y disfruten una y otra vez de una voz y de una artística irrepetible.

Quo Vadis, PSOE?

Este fin de semana el PSOE ha celebrado en Sevilla su 38º Congreso Federal, al que estaban convocados cerca de 1.000 compromisarios, con el fin de elegir a su nuevo Secretario General, cargo al que optaban Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba, y para el que fue elegido este último por un estrecho margen de solo 22 votos.

La expectación era máxima ya que, después del descalabro sufrido en las elecciones generales del 20 de noviembre, los socialistas necesitaban reunirse y decidir quién liderará el partido en la difícil tarea de recomponerlo y, principalmente, de conseguir recuperar los 4.000.000 de votos perdidos en los últimos comicios.

Además suponía la retirada definitiva de José Luis Rodríguez Zapatero de la primera línea de la política, tras haber presidido el Gobierno de España durante dos legislaturas. Su discurso de despedida, prácticamente exento de autocrítica, con el que presentaba el informe de su gestión en los últimos años, resultó aprobado con más del 90% de los votos. De esta forma, el expresidente salió por la puerta grande y sin ninguna derrota en su carrera política, tras haber derrotado a Bono en el 35º Congreso, lo que supuso su llegada al poder dentro del PSOE, y de haber conseguido la victoria en dos elecciones generales. Incomprensiblemente, los militantes compromisarios no le han pasado factura ni por haber dejado el país en una calamitosa situación económica ni por haber llevado al partido a su nivel más bajo de apoyo social.

La votación para conseguir el puesto de Secretario General resultó tan igualada como se preveía. Los dos candidatos llegaron a Sevilla con las fuerzas muy repartidas y, probablemente, el apoyo que el aparto del partido prestó a Rubalcaba fue decisivo a la hora de inclinar la balanza a su favor. Los pesos pesados y la vieja guardia, encabezada por Felipe González, Alfonso Guerra y Rodríguez Ibarra, se decantaron abiertamente por la opción de Rubalcaba, que representaba la experiencia y una supuesta estabilidad, ante la continuidad del zapaterismo que encarnaba Chacón.

Los momentos de máxima tensión se vivieron mientras se esperaba el final del recuento y la comunicación del resultado, porque éste se produjo con un retraso de casi hora y media lo que dio lugar a la aparición de todo tipo de rumores, tales como que se había producido un empate o que uno de los candidatos había impugnado la votación. Además, las redes sociales se convirtieron en un hervidero tanto de noticias como de burlas por la tardanza de los escrutadores para contar algo menos de 1.000 votos. Incluso María Antonia Trujillo, exministra del gobierno de Zapatero, llegó a escribir en Twitter que se rumoreaba que había más votos que delegados. Vamos, un despropósito.

A los pocos minutos de conocerse el resultado, varios periódicos digitales especulaban con que Chacón había detectado la traición de unos veinte compromisarios, mientras se preguntaban si el resultado hubiese sido el mismo de haberse realizado la votación a mano alzada, algo que nunca sabremos. Lo que sí es cierto es que la candidata se autordescartó para formar parte del Comité Ejecutivo que en un principio se iba a formar a través de una lista de integración, aunque al final no fue así, tal y como denunciaron destacados militantes como Belloch, Tomás Gómez o López Aguilar.

Tras este Congreso, desaparecen de los principales cargos del partido Chaves, Blanco e Iglesias, y sus puestos han sido ocupados por José Antonio Griñán, nuevo Presidente, Elena Valenciano como Vicesecretaria General y Óscar López como Secretario de Organización. Y se crea un nuevo puesto, la Secretaría de Relaciones Políticas, que será ocupada por Patxi López, con lo que de esta forma Rubalcaba atiende al clamor que había dentro del partido para que el actual lendakari ocupase un puesto relevante en el órgano de dirección.

A partir de este momento habrá que estar atentos a los movimientos de Chacón, política joven y ambiciosa, que a buen seguro que se presentará para competir en las primarias en las que se elegirá al candidato socialista que disputará las elecciones generales en el 2015.

Personalmente, creo que desde este puesto de Secretario General Alfredo Pérez Rubalcaba prestará su último servicio al Partido Socialista y no es otro que, siendo consciente de que en la próxima confrontación electoral tendrá ya 64 años, preparar el lanzamiento de Patxi López para dejarlo al frente de los socialistas e intentar recuperar el poder perdido ante los populares.

Como demócrata convencido, creo en la alternancia como uno de los pilares de la democracia, por lo que espero que el PSOE haya encontrado el camino para ejercer una oposición dura y leal y, desde ahí, consolidarse para volver a disputar el Gobierno español.

Se aventura una apasionante época política, que pienso seguir a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, acompañado por unas copitas condoscubitos.

Vinicius de Moraes en “La Fusa”

En estos días está triunfando una canción titulada Ai se eu te pego cantada por un tipo que responde al nombre de Michel Teló, y que nos la quieren vender como la nueva canción brasileña, cuando yo la integraría dentro del conocido estilo “música ratonera”.

Por eso me parece de justicia recordar al mejor cantante brasileño de todos los tiempos, como ha sido Vinicius de Moraes (Río de Janeiro, 1913-1980). En sus sesenta y siete años de existencia tuvo tiempo para demostrar sus cualidades como poeta, compositor, escritor, cantante y diplomático, así como para casarse siete veces y tener diez hijos, tras una vida marcada por los excesos y su gran afición por el whisky, el tabaco y las mujeres hermosas.

En el año 1958, de la mano del gran Tom Jobim y con alguna aportación de Joao Gilberto, crean un estilo llamado bossa-nova, que se convertirá en un fenómeno musical que relanzará e impulsará su carrera a nivel mundial. En los años 60 colaboró con su gran amigo Toquinho y con la mayoría de grandes músicos brasileños de la época, así como con cientos de cantantes de los más diversos estilos que han grabado alguna de sus más de 400 composiciones.

Entre ese número de canciones es muy difícil destacar una, pero sí que es obligatorio recordar la archiconocida Garota de Ipanema, ya que está considerada como una de las tres más versionadas de la historia de la música contemporánea. También participó como compositor en las bandas sonoras de películas de gran reconocimiento internacional como Orfeo Negro o Un hombre y una mujer.

Aunque su carrera ha estado ligada, principalmente, a la música popular brasileña, muchos intelectuales destacan su valía como poeta, llegando a considerarlo como uno de los mayores exponentes de la poesía en lengua portuguesa. Además todas sus letras desprenden un gran amor por la vida, como cuando canta la cosa más divina que hay en el mundo, es vivir cada segundo como nunca más…

Mención aparte merece el disco grabado en el año 1970 en “La Fusa”, un café-concierto ubicado en Buenos Aires,  acompañado por la cantante María Creuza y por el gran guitarrista y compositor Toquinho, y que resultó, sin duda, uno de los momentos más importantes de su carrera.

El disco, a sugerencia de Vinicius, se grabó en un estudio para evitar las distorsiones producidas por las grabaciones en vivo, y posteriormente le incorporaron el ambiente y el calor del público que asistía a sus conciertos en “La Fusa”. Fueron dos sesiones nocturnas, que empezaban con la medianoche y finalizaban a las ocho de la mañana, rodeado de botellas de whisky y de mujeres, y que dieron como resultado una obra maestra imprescindible para cualquier aficionado a la música.

Para finalizar, quiero resaltar unas palabras que Alfredo Radoszynski (productor musical que siempre ha afirmado que la grabación de este disco ha sido la satisfacción más grande que ha tenido en toda su carrera) le dedicó al gran Vinicius de Morais: No puedo hablarte en pasado. Me cuesta mucho y, además, me niego a aceptarlo. Tú estás entre todos nosotros siempre. Entre los que amamos la buena música y la gran poesía.

Mi última recomendación es que se pongan cómodos, pongan una luz tenue y, con buena compañía y un vaso de whisky condoscubitos, escuchen el disco sin interrupciones. Como aperitivo, queridos lectores, les dejo esta muestra.