Este fin de semana hemos lanzado a la red un nuevo proyecto de comunicación a través de internet: se trata del blog titulado Bajarla al pasto. Creado por mi hijo Alex y yo, pretendemos buscar un punto de encuentro en el cual informar, discutir y polemizar sobre un tema tan apasionante como es el fútbol, del que todos creemos saber más que nadie y sobre el que, cuando hablamos, pontificamos como si estuviésemos en posesión de la verdad absoluta.
El título Bajarla al pastolo escogimos por nuestro gusto por el buen fútbol, ese que se juega combinando y al ras del césped, por supuesto siempre bien cortado y regado. Publicaremos artículos referentes a la actualidad balompédica tanto nacional como internacional, así como una sección en la que recomendaremos libros específicos que tendrán al balón como protagonista, y otra en la que mostraremos vídeos sobre el deporte rey.
Desde Condoscubitos os invito a que lo conozcáis y a que participéis con vuestros comentarios, porque ¿se os ocurre algo más apetecible que una buena discusión, bufadas incluidas, sobre fútbol? Seguro que no, así es que… ¡comienza el partido!
El pasado 3 de abril, a la edad de 93 años, falleció el genial Antonio Mingote. Con él se nos ha ido uno de nuestros grandes artistas, ya que en su persona se juntaban el dibujante, el escritor, el periodista, el pensador, el filósofo, el editorialista, el académico…
Desde Condoscubitos queremos recordar al maestro Mingote, y qué mejor forma de hacerlo que leyendo el editorial que ha escrito Catalina Luca de Tena en el periódico ABC, como Presidenta-Editora del medio en el que Mingote colaboró a diario durante casi sesenta años. También es imprescindible el especial que le dedicó el propio ABC, para entender la dimensión y la relevancia de su obra.
El mundo de las letras está de luto tras el fallecimiento en Lisboa del escritor italiano Antonio Tabucchi (Pisa, 1943). Enamorado de Portugal, poseía dicha nacionalidad desde el año 2004; apasionado de la literatura portuguesa fue profesor de dicha disciplina en diversas universidades de Italia, Francia y Estados Unidos, destacando como uno de los máximos expertos mundiales de la figura y obra del prestigioso poeta portugués Fernando Pessoa, cuya obra tradujo al italiano.
Además de ser uno de los referentes literarios europeos de las últimas décadas, destacó por ser un escritor comprometido, siendo muy crítico con el gobierno de Berlusconi. Su compromiso con la defensa de los derechos civiles le llevó a formar parte del Parlamento Internacional de Escritores, asociación solidaria con los escritores perseguidos.
Dirigió el Instituto Italiano de Cultura en Lisboa; también fueron muy relevantes sus colaboraciones publicadas en los principales periódicos europeos, como Il Corriere della Sera, Le Monde y El País. ¿Una curiosidad? Siempre escribía con bolígrafo.
Inició su carrera literaria en el año 1975 y, tras la publicación de alguna novela y varias antologías de cuentos, le llegó el reconocimiento tanto a nivel internacional como popular con su novela Sostiene Pereira (1994), protagonizada por un periodista en la dictadura de Salazar en Portugal, y que fue llevada al cine con Marcello Mastroianni en el papel principal.
Otras obras destacadas dentro de su extensa producción son La cabeza perdida de Damasceno Monteiro (1997) y Se está haciendo cada vez más tarde (2001).
Sus creaciones literarias han sido traducidas a más de 40 idiomas; estaba en posesión de numerosos premios internacionales y en los últimos años su nombre siempre aparecía entre los candidatos al Príncipe de Asturias y al Premio Nobel de Literatura.
Sus últimas publicaciones son Viajes y otros viajes, en el que relata sus vivencias en diversos países del mundo, y la novela Racconti con Figure. Confieso que no he leído ninguna de las dos, pero me comprometo, como homenaje al gran maestro Tabucchi, a leerlas acompañado por una copa condoscubitos.
No es que sea el fan número uno de Joan Manuel Serrat, pero sí que reconozco que me gusta mucho su canción Esos locos bajitos, teniendo incluso la osadía de cogerle prestado el título para encabezar este post. Y de ese tema me encanta y me hace pensar cuando canta esos locos bajitos que se incorporan con los ojos abiertos de par en par…
Recuerdo a Serrat porque, si hay algo con lo que realmente disfruto, es con los niños pequeños y con los jóvenes. Tengo sobrinos maravillosos y otros chavales cercanos de diversas edades con los que tengo la suerte de convivir y me encanta estar cerca de ellos, y charlar, preguntarles y que me cuenten sus cosas. En muchas ocasiones los mayores, por el simple hecho de serlo, nos creemos que siempre estamos en posesión de la verdad y no nos paramos a analizar el punto de vista de los niños.
Me gusta saber qué películas ven, qué música les gusta o de qué hablan en clase o cuando están con sus amigos. Seguro que en ocasiones pensarán que soy un pelmazo, pero nada más lejos de mi intención que resultar para ellos un cotilla o un intruso. Cuando hablo con ellos o cuando les doy algún consejo, procuro razonarlo lo mejor posible, y no caer en el mensaje impuesto o en el horroroso esto es así porque lo digo yo.
Los afortunados que tenemos la suerte de vivir con gente joven a nuestro alrededor seguro que estamos más cerca de la realidad. Reconozco que en muchas ocasiones me cuentan cosas que me cuesta entender, y me encanta reconocer mi ignorancia ante ellos para que se sientan importantes explicándomelas.
Desde hace unos meses me he aficionado a las redes sociales. Pues bien, en los últimos días estoy siguiendo en Twitter a jóvenes con lo que comparto momentos maravillosos. Tuitean desenfadadamente, son ingeniosos y divertidos; y muchos de ellos, con frase y media, demuestran que tienen la cabeza mucho mejor amueblada de lo que pensamos en muchas ocasiones.
Y entre los conocimientos que me han transmitido últimamente, recuerdo cuando con motivo de una comida familiar durante las pasadas fiestas navideñas mi sobrina Mafalda, de 10 años, me llamó para enseñarme algo que estaba viendo en el ordenador. Reconozco que me acerqué a ella sin mucha convicción y pensando que no me iba a interesar lo que quería mostrarme. Pero, una vez más, estaba equivocado y me encontré con una agradable sorpresa en forma de vídeo musical que disfruté en compañía de mi sobrina.
El vídeo en cuestión es la versión que cantan los hermanos mexicanos Vázquez Soundsde la preciosa canción Rolling in the deep de la cantante británica Adele. Puedo asegurar que disfruté tanto escuchando este fantástico tema como contemplando la cara de mi sobrina Mafalda. Probablemente ella no recuerde este momento, pero a mí se me ha quedado grabado.
Como este post está dedicado a la gente menuda, les recomiendo que vean este vídeo mientras se toman un refresco condoscubitos, y, si puede ser, háganlo en compañía de algún loco bajito.