Amanece, que no es poco

Cartel de la película

Mi primer artículo de este blog dedicado al cine quería que tuviese como protagonista una película española. Después de darle vueltas y de comparar muchos y buenos trabajos realizados por grandes directores españoles, me decidí por Amanece, que no es poco, película dirigida por José Luis Cuerda y estrenada en el año 1988.

Encuadrada en el género de la comedia absurda, la crítica del momento la recibió con calificativos tales como “surrealista y divertidísima”, “obra maestra de la comedia delirante”, “desternillante”… y es que podemos afirmar que es una de las grandes películas del cine español. Una de sus muchas virtudes es que consigue el difícil equilibrio de reírse de todo el mundo, pero sin faltarle al respeto a nadie.

La trama se desarrolla en un pueblo español perdido y del interior, en los años 50, al que llega Teodoro, ingeniero que trabaja enla Universidadde Oklahoma, con su padre, haciendo un viaje en la vespa con sidecar que éste le regaló para compensarle por haber matado a su madre. A partir de esta situación disparatada, vamos conociendo a todas las fuerzas vivas del pueblo, en un desfile de personajes insólitos difícil de superar.

Así conoceremos al cura que oficia la misa en latín, entre las ovaciones y vítores de sus feligreses; al alcalde, a quien los mozos del pueblo le exigen que les dejen catar las excelencias de su querida; y así, sucesivamente, al pregonero, al guardia civil, al maestro… Todos ellos protagonizan escenas tan delirantes como una mujer que da a luz gemelos diez minutos después de realizar el acto carnal; el médico que está muy orgulloso “por el arte tan admirable con el que se le ha muerto un paciente”; la asamblea de mujeres que decide en votación quién será la próxima puta de pueblo; o el maestro que les pone a sus alumnos un examen sobre “las ingles”.

Más que de un guión al uso, la película tiene una línea argumental, en la cual se suceden perfectamente encadenadas las situaciones antes reseñadas, con el punto exacto de ironía y de autocrítica, y en la que van apareciendo toda esa galería de personajes absurdos, cuyos comportamientos son exagerados por el director, consiguiendo un punto de comicidad que hace que el espectador no deje de sorprenderse y de reírse durante casi dos horas.

Esta película no cuenta con un reparto usual, si no que, como dicen los cursis, estamos ante una comedia coral, en la que cualquiera de los actores tiene un papel protagonista. Entre otros, podemos destacar la participación de Antonio Resines, Luis Ciges, Cassen, José Sazatornil, María Isbert, Chus Lampreave, Enrique San Francisco, Gabino Diego o Paco Hernández.

Como muestra de todo ello, les recomiendo que vean la siguiente escena, es la que el maestro del pueblo examina a sus alumnos en presencia de las fuerzas invasoras.